12.3.10

La máscara de la bestia

Su bestia se pisó sola, lo deschabó en su cara. El lleva una monstruosidad dentro, tiene un ser oscuro, netamente humano, despiadado por demás. Si esa bestia que encarna sus entrañas me amara, las cosas podrían funcionar casi de manera perfecta.
He llegado a conocer distintos seres interiores que se oponían, que actuaban, que eran completamente contrarios al personaje que los cargaba, pero no podría decir que alguna vez he conocido, o me he encontrado frente a una bestia como la que vive en él. Esas máscaras que interactuaron conmigo, esas personas que intentaban serlo frente a mi, luchaban con sus seres interiores, con su parte 100% humana, porque esta parte animal es egoísta, por más digna y admirable que sea, siempre hará lo que quiera hacer, sea esto causar milagros o terribles gualichos. He descubierto a lo largo de este camino una serie de personas agresivas, controladas, estructuradas, con el interior habitado por niños solitarios, animales desmedidos y con puro viento en libertad, respectivamente.
Conocer esos seres, despertarlos y preguntarles, lavarles las caras y contemplarlos, siempre, sin excepción suele ser problemático, pero toda solución necesita de un problema. Se complica aún más cuando lo hemos escondido, suele ser mas rebelde y porfiado cuanto más tiempo le (y nos) hemos mentido sobre su existencia, es como un perro que se cría atado, se forja violento e imprudente.
Quizás sea esta la razón que explica a su bestia, la habrá negado desde siempre y la terminó enfureciendo. Me pregunto si lo que asusta de él es su monstruo o su máscara cuando lo intenta encubrir, o sí es la complicidad que mantienen ambos, o quizás lo más probable sea lo mal que se llevan. A veces creo que su “mr hyde” lo intenta hacer libre, pero su “dr Jekyll” no soporta los riesgos de la libertad. Es lamentable que así sea y extraño a su vez, porque me decepciona mucho más su máscara cómoda, cobarde y mala actriz que su bestia egocéntrica, despiadada e incapaz de amar.
Asimismo su personaje es maravilloso, es entendible que no quiera abandonarlo, siendo que le provee de caricias, halagos y amor, se mantiene tan opuesto a su bestia que mucha gente jamás imaginaría cuánto lo habita. Sospecho que lo conozco de otra vida, en algún otro estado ya lo investigué, porque desde el primer encuentro le descubrí en la mirada unos pantanos oscuros, una densa y helada niebla.
Los instantes donde me enamoré de él fueron aquellos donde olvidé que escondía su ser humano. Puedo decir con suma seguridad que amo su máscara, su personaje tierno y tranquilo. Pero mis dolores no brotan de este engaño, tampoco lo culpan, mis dolores vienen del fin del engaño, de la inevitable verdad que su bestia no se detendrá, y lo que es aún peor, su máscara tampoco va a abandonar la pelea. Así como me enamoré, me encuentro desenamorada de su personaje, esta vez su bestia no es acusada, como nunca lo pudo ser, porque considero aún más triste para él, que lo dejen de amar por su maravillosa máscara que con tanta minuciosidad ha podido sostener.
Lo que mas sufrimiento le causará es que será la primera vez de todas las veces que lo abandonaron, donde se cansan de su personaje, donde se indignan de su actuación.
Quisiera que este fin le enseñe a producir algo distinto, porque sé cuál es la única metodología que lo hará: el dolor. Desearía que existiese otra manera de detener su afán de ocultar desesperadamente a su bestia y las huellas que deja cuando ha salido de caza, que su máscara conviva con ella, que sean sinceros mutuamente. Desearía que termine su mentira, para que termine mi certera sospecha, que termine su eterno escondite para que su bestia me ame.

Perros Verdes


Me sugirieron que escriba todos esos recuerdos nuestros que quisiera que el tiempo no estropee, y siendo probable que mi memoria continúe deteriorándose, es acorde concordar. Esta lista de tesoros compartidos con vos quizás sea eterna, un sinfín de anécdotas que contaré al mundo, cuando me pregunten por vos aquellos que no tuvieron el agrado de haberte escuchado decirles: “un placer que me hayas visto bien”.
Más allá de los recuerdos que quiero grabar y perpetuar en estas letras, considero fundamental volver indelebles tus mensajes, la inconsciente enseñanza que le regalaste al universo y a estos pasajeros que cruzaste en tu recorrido.
Todo queda abreviado, sintéticamente explicado con la palabra “LIBERTAD”, no solo la de tu vida, no solo la de tu forma de existir sino que con libertad me refiero también a la mía, a la que tenia al respirar tu refugio, al saberte vivo. Amo la presencia que imponías al estar, al hablar, al llegar, como también amo esa poca (nada) prudencia para decir todo lo que tanto pensabas, lo que poco ocultabas, la que (como pocos) espero heredar. Tus ideales y tu apasionada manera de practicarlos, esa particular metodología de ser un destacado personaje de inteligencia extrema e inolvidable.
Pensar que hay personas que pasan por esta vida sin rebeldía y sin riesgos… pensar que hasta ese tipo de sujetos dejan sus huellas hundidas, me lleva a preguntar ¿Cómo podrían no marcarse eternamente tu rebeldía y tus riesgos? ¿Cómo se haría para olvidar tu libertad?
Tuviste todo, hasta la facilidad para perderlo, como un vicio para salir de nuevo a buscar, esa adicción a empezar de nuevo, sin siquiera la nada misma. Junto y paralelo, tu alegría intacta, con tu conducta sumamente tachable y tu sonrisa inevitable y alentadora.
Has recibido un sinfín de demandas, reclamos, facturas y quejas causadas por tu soledad porfiada, por tu egoísmo a flor de piel, por tu megalomanía y tu egocentrismo, pero (porque siempre hay un pero) aún siendo todo un libro de quejas justificadas por su razón de ser, nadie es capaz de decir que lo hayas abandonado cuando en el sufrimiento se sintió boyando. En todas sus acepciones tu atención fue magnífica, minuciosa y acertada.
Aferrado a la vida, sin duda y sobre todas las otras cosas, aunque muchos opinen cruzado sobre tu extravagancia para viajar por este mar de latidos, amabas este paraíso terrenal, y ninguno más. Por eso entiendo y comparto tu disconformidad al llanto, al menosprecio de estar vivo, el culto a la enfermedad, a ese invento moderno del cual reíamos y renegábamos “la depresión”. Como un profeta, con tu lema de “con llorar no solucionás nada” forjaste tu ser indestructible y comenzaste a correr contra el tiempo, la cuenta regresiva se activó cuando el cuerpo te recordó que no era inmortal, que no quedaban muchas horas, solo las suficientes. Quizás sabiendo esto algunos logren entender porqué no dormías, porqué continuabas casi a los 60 con tu desenfreno veinteañero, con esa falta de respeto a la moral castigadora.
No fue gratis, aunque lo sufrían quienes te amaban, no te entendían y lo sabías, tenías bien en claro cuánto dolor eso causaba, me lo has confesado alguna vez. Pero ante todo el amor a la vida, no a la de otros, el amor era hacia tu vida. Por eso no aflojaste como te pedí, y hasta las 17.18hs no dejaste de repetirme que había que hacerle frente, con el ceño fruncido, con la sangre caliente. Para mí siempre serás invencible.
Primero la vida y (lo que para nosotros es lo mismo) la libertad, luego los seres que amas, esos eran tus valores, tus principios, tu filosofía y tu praxis.
“Somos perros verdes, María”. Definitivamente correcto.
No me permitirías que hable de lamentos, pero como tu herencia es mi desobediencia, digo con la mirada triste que te necesito para saber dónde buscan los perros verdes cuando el único otro de su especie se retira a descansar. Ya todo está dicho y ya todo lo sabés, para evitar el palabrerío solo voy a desearte: ¡Que seas libre, papá!

Tu clon.







9.1.10

Do you?

¿Recordás la primera de las veces en q encontramos en la mirada del otro, aquel lugar donde sentirnos amados? No es la memoria una de mis cualidades, pero logro recordar a la perfección tu voz haciendo lo que hasta hoy hace conmigo, envolviéndome, disponiéndome cómodamente entregada. ¿Habrás guardado en alguno de tus rincones esa grabación de imágenes y sonidos nuestros? Por mi parte, ellos hacen que mire al costado, y que cada vez que lo haga te encuentre a mi izquierda, con los brazos abiertos, con el rostro enamorado.

Por esas épocas, vos te encontrabas anclado a la estructura del tiempo, a la calma del orden, todo transcurría, mientras aun nadabas en el en el mar de la vida con los brazos del reloj. Por estas épocas, tan actuales y activas, en cambio vas a destiempo y sonreís al verte liberado, pero todavía no es en la basura donde se encuentra aquel reloj, lo conservás en el cajón, funcionando a oscuras. Quizás sea que te asusta la idea de que la madera donde flotas sin rumbo se desintegre en la oleada… de cualquier modo, tu reloj ya no nada para vos, es simultáneo, ya nada de vos por ese reloj. Con esto explico porqué es que no te permito ni uno de tus tonos para aquel.

Debería controlar la confusión entre tu fantasma y el mío, separar al tuyo del mío también debería intentar, porque tu mirada se encuentra distinta de aquella primera vez, en tu alrededor ya no existe más ese paisaje rosa, blanco y amarillo, en tu universo ahora se pinta mi ser expandido. Es a mi madera donde estás aferrado a través de la oleada de la vida. Puedo decir de manera firme y como pocas veces, que no siento miedo, creo (y con los ojos bien abiertos) en tu paso adelante, creo en que ya no te quedan dudas sobre tu andar, sé que estás seguro en tu camino hacia mi, más de mil millones de razones para no temer más, otras mil más para confiar, y otras millones para andar con vos. Todas ellas han conseguido que hoy duerma en paz y sobre tus latidos a mi dirigidos.




.

- no todo el mundo se maneja a tu manera.
- deberían.

Mas nada al respeto


Exactamente eso, e intentando asegurarnos de que es certero, y sobretodo correcto, dirigirnos con respeto, porque es así como marcamos la línea limítrofe con otros, nuestro respeto nos separa.
Si nos insultamos nos invadimos, o capaz solo nos estamos acercando mucho más, porque ahí ya no existe el juicio que nos aleja. Claro que no toda escena irrespetuosa es digna de hacernos perder distancia, pero el odio es el condimento secreto para no poder ser indiferente y que todo
intento de conservar la moral resulte fallido.
Es cuando deseamos despedazarnos, arrancarnos los ojos mutuamente, como queriendo no ver lo terriblemente alienados que nos encontramos, intentando no mirar ni dejar que miren lo que puede verse de tan cerca. Justamente, cuando más nos odiamos nos encerramos en un nosotros, como cuando no podemos salir de casa. Es por esto que elijo más nada por el respeto, y más todo a la verdad. Ya tuvimos nuestras clases de catecismo, nuestra hermosa fantasía del amor al otro, ya no hace falta que simulemos nuestra buena disposición.






8.1.10

Desnudo

La desesperación como desborde de una pasión desordenada, un torbellino violento volando las imágenes del alrdedor. Le resulta imposible mantenerse vestido ante el atropello policial del adiós crudo y la distancia que ella le dispara. Es que a la manera que más caro le costó aprendió a despedirlo desnuda, dejándolo en iguales condiciones.
La ilógica de la necesidad fue la razón, lo dejó consumirse ante sus ojos al último centímetro de esa vela, donde la pequeña llama se aferraba al cordón por no ahogarse. El se mantuvo quieto viéndola morir, solo por miedo a no volver a mirarla, con la locura de verla consumida. Su desesperación no sabe conducirlo al lado del sin temor, mucho menos logra mostrar la calma, y aún así, con ella se permitió mostrar la verdad, liberó su odio al dolor, para llevarlo a sufrir, y a su vez, a arriesgar por única y última vez, su máscara de indiferencia.

Ojalá los olvide



Insulsas, así terminaban resultándole sus pasiones, pero no solo pasaba con él, esto ocurrió con todos y cada uno de los tipos de su vida. Se volvía desapasionada y fría ante esas artes que antes la atraían, las mismas que la habían tentado a estar allí, frente y solo para ella.

Puede que funcionara como un veneno para arrancarse el

fracaso, talvez olvidaba la guerra cuando resultaba perdedor, ya en el caos final dormía tranquila. Cuando luego de unos años despetaba, el atrás se veía insulso, o solo su reflejo, por encontrarse ella ya desposeída de todo lo que la había capturado hasta la imaginación. Así el pasado a Renata se le volvía ajeno por distante, lo miraba indiferente, lo ignoraba por extraño a ella.

Si existía un problema, una falla del veneno, sin duda se trataba de aquel en donde el pasado despertaba por su voluntad, por sus ganas de saborear a Renata, cuando el ayer entraba a la habitación de hoy y zamarreaba las

ropas de la mujer que lo había resignado. Ahí terminaba la efectividad del veneno del olvido y la indiferencia que ella consumía para poder olvidar las guerras perdidas. Sin saber si por bien o por mal, los distintos bloques y pedazos del ayer, pocas veces la extrañaban tanto como para volver para despertarla; más aún si ya lo habían hecho anteriormente, resultaba que el precio de volver que el pasado a ella debía pagarle era la calma, la paz que se logra con su ausencia, en la mayoría de los casos era una estado de suerte lograr desapasionar a Renata.



20.11.09

Vencedores dialécticos




"El dialéctico tiene en sus manos un instrumento implacable: con él puede ejercer la tiranía; al que vence lo deja en entredicho, porque obliga a su adversario a tener que probar que no es un idiota; enfurece a los demás, y a la vez les niega toda ayuda. El dialéctico reduce el intelecto de su adversario a la impotencia."


F. Nietzsche "El ocaso de los ídolos"



17.11.09

De huídas y extraños



Recortaba palabras de buen porte y sonido, agujereando revistas nuevas con algunas viejas confundidas, perdida en su laberinto de espejos, Renata jugaba con su arte. León intentaba arreglar la pésima imagen del televisor, como si en esta época fuese necesario mover la antena y luchar con la lluvia. Pensaba en su relación con el mundo, su modo de habitarlo y en las diferencias respecto a la perspectiva de Renata. Ella sufría lo insoportable que le resultaba su alrededor, él odiaba la mediocridad que sostenía este mundo. Para ella las cosas no eran buenas y eso, precisamente, era lo que mejor le sentaba, lo que aún la aferraba al infortunio de la vida común. Si ella estaba ahí, si ella estaba acá, siempre porque ahí y acá se lastimaba, aún siendo esto evitable.

Para León la historia era otra, este mundo era una bola gaseosa, olía a basura y sabía como tal, nada resultaba fiable, mucho menos conforme a sus deseos de certeza, de verdad, de decisión y lógica, sobre todo eso: para León este mundo carecía de racionalidad y se ahogaba en su estupidez. No tenía justificación y nada sin fundamento tenía para él, sentido de ser.

Probando distintos modos de posicionar un cable, León pensaba así sin reconocerlo, en la explicación de su asilamiento, sus andanzas escabullidas por la ciudad, sus escondites despoblados, en su atracción por atrincherarse con Renata, justamente con ella, tan ausente de este mundo, tan inasistente a la mesa comunal.

- ¿Es estúpido decirte que viajemos ahora y empecemos todo en un lugar desconocido, donde seamos más extraños de lo que ya somos aca?

- Ese televisor no va a funcionar, tenés que contratar un servicio si querés frivolidad. – Renata encendió un cigarrillo y dejó los recortes, cruzó las piernas y miró a León pensante – Puede que sea estúpido e infantil, o quizás sea algo transgresor y rebelde, de cualquier modo yo no tengo que empezar de cero, no voy en una “escalera al cielo”, yo me paseo por esta tierra de modo horizontal. Quiero decir, suene como suene, puede acompañarte.

Su caótica fachada se mostró levemente entusiasmada, sonreía a medias con su mirada desafiante, pero esta vez, además, se mostraba cómplice.

Renata sufría porque no entendía reglas de juego, no porque no las quisiera respetar, simplemente, (y a pesar de varias caídas), seguía desconociendo lo que era el tiempo, la espera y las partes lógicas de las interrelaciones. Actuaba como si realmente fuera la única habitante, y si es que otros existían, no entendía porqué se manejaban de modo distinto, porqué el mundo no funcionaba como ella, o al menos a su compás, y si no lo entendía, sin duda era porque jamás notó que había algo por fuera de su cabeza.

- Me voy a bañar, prepará un bolso, cuando salga nos vamos.

- ¿Inútil preguntar a dónde?

- Sí, inútil.





2.10.09

Find out for myself






¿Y si miro más allá de este punto punzante?
Todo va mostrándome que ese punto va a seguir allí,
estático y brillante,por más que lo intente,
este punto no va a cambiar, y por lo que fue girando,
tampoco estoy segura de que deje de verlo.
Probé con la ceguera, y aún sacrificando mi vigilia, no dejo de ver este punto tan claro, no puedo negarlo,
es cruelmente llamativo.
Camino que pruebe, inevitable y certero, siempre me deja frente a él, siempre desemboco directo al centro de mi pesadilla, al centro de este punto.
Pensé varias veces que él seguía mis pasos,
pero eso no es más que una simple y precaria inocencia de mi
parte. Todo indica que llego sola y voluntariamente al paredón frente al punto.
Caminando hacia atrás o
llegando a los trotes eufóricos,
no hay otro destino que el mismo de siempre,
cualquiera de las maneras
terminan en el mismo escenario,
algunos actores secundarios nuevos, algún modesto cambio en el guión,
y aún así los titulares son eternos,
siempre los mismos en esencia, siempre somos tres,
siempre formando este punto, al cual no aprendo a no llegar.
Busco ahora una fórmula, ¿no puedo ver otra cosa?.
Si destruyo el punto triangular,
¿nada quedaría por mirar?
Creo que solo lo volvería más fuerte,
le agregaría la poderosa arma que brinda la nostalgia,
así alargaría mi tiempo de condena, no creo poder soportarlo.
Es extraño cómo a medida que
este punto se vuelve más claro,
cada días más aprendido,
va convirtiendo, simultáneamente,
el escape más confuso,
y a la solución la vuelve cada día más imposible.


Missin

No todos muestran las manchas oscuras como lo hacía el corcel blanco con el que soñaste.
Ni todos se empalagan con tu deseo de poseer, lo que él tiene o lo que él es,
pero ante todo, es momento de que entiendas: te tiene, de cualquier lado de donde lo mires,
todas las perspectivas muestran cuánto le pertenecés.
Que siga firme a la devoción de tenerte es la única forma hoy visible de que no te vas a extraviar de vos.
La desesperación de la inseguridad silenciosa no figuró en la fantasía de aquel corcel de alas como refugios,
y sin embargo tampoco renunciaste, aún seguís espiando.
Si sus manchas de oscuridad son reales, bien sabés que es tu labor averiguarlo,
que este no es un sueño, este no es aquel corcel blanco y no dirá si se ha ido,
no sabrás si te has perdido, ék no va a hablar porque también te pierde si te pierde,
no lo hará por muy extraviada que de lejos te vea.

21.6.09

Claro

¿Serviría de algo volver atrás?
No. ayer no existe.
Pero mañana tampoco está.
Es cierto, entonces?
¿Entonces?
Es una pregunta estúpida, pero... voy a poder seguir sin vos?
Claro, quizás muerta, pero vas a seguir.
¿Me vas a extrañar?
Claro que sí, aunque nunca te vas a enterar.
¿Cómo vamos a hacer para borrar los recuerdos?
Sufriendolos.
Y como voy a hacer para olvidarme de que te encontre?
Encontrando otras cosas que no se parezcan a mi, para que nada te haga recordarme.
¿Fue una mentira?
Fue un atajo, un desvío que en menos tiempo nos trajo al mismo lugar.
¿El lugar del fin?
Exactamente.

22.5.09

Si algo está enfermo está con vida (frase hurtada a Cerati)

Todo el universo reduciendosé a un pequeño encuentro,
dos elementos formando todo el espacio, y todo lo que queda
por fuera, importando menos que una hoja cayendo.
Solo lo que deseo y yo, ni más ni menos que lo de siempre,
estando siempre donde se quiere estar,
también (y tan mal) como siempre.
Con la infancia desplomada sobre la moral y la cordura,
todo el capricho sobre la responsabilidad,
y ahí la escena reinante, la ira reina, la desmesura suelta.
¿Podría algo darme más placer y más dolor al mismo tiempo?
Seguro que sí, pero ahora no existe más que esa catástrofe de descarga y yo,
el mundo entero consistiendo solo en eso, bien encerrada ahí,
lo más lejos posible de cualquier soga que me salve,
de cualquier cosa que me saque de ahí.
Teniendo en claro que otra vez estoy de reversa, equivocada,
tan furiosa como errada, tan enorme como débil,
perdiendo de nuevo todo tiempo crecido.

9.5.09

La tierra está limpia



Barrí de mis pisos los fríos desechos, perfumé mis rincones, cerrando la puerta de ayer.
Todo lo que está del otro lado hoy no es imprescindible, porque lo mío está adentro, lo mío es lo limpio, es esto que huele a encuentro, es esto que sabe a comienzos eternos y despedidas inalcanzables.
Saqué las ropas viejas y los accesorios inútiles, sembré la nueva tierra de donde brotan sin cesar las risas y los besos, desde siempre, y a esta tierra yo la cuido, porque esta es mi tierra, solo mía. Es mi espacio de ser, mi esperanza de tener aún mas, mucho mas, de soñar en exceso lo que hoy se derrama de abundante.
Será a la manera de olvidar el mando, para sembrar mi tierra sin terremotos y sin tóxicos contaminantes. Escapa de la moralidad, escapada del deber y del decir ajeno, los motivos están lejos de todo eso, es que mi nuevo suelo requiere que renueve, reinvente, y ame, que pueda crear para él, que encienda su instinto cada vez que la calma lo duerma demasiado.

The best you ever had...

23.4.09

The Wrong Way Round

Sé que es la historia que estoy creando, y sé que muy probablemente, no coincida con lo que precariamente se llama real, solo tomé algunos de sus capítulos y los poeticé, lo sé, pero no puedo dejar de creer. La voy volviendo cada día más tenebrosa, complicada y turbia, siempre más combatiente y hambrienta, muerta de sed de más muerte. Sobre todo, cada día la interpretación de los encuentros y desencuentros con algún espejo se torna más hundida y circular, hasta que no me permite pensar en soluciones, conformándome con un grito, vencida por alguna explicación. Cuando más claro veo todo, cuando resuelvo absolutamente convencida que la historia se trata de esto, y que esta vez no es mi invento, resulta ser que es cuando más lejos me encuentro de lo que pasa. Necesito el golpe, el rugido tronador del espejo, pero un espejo sin su disfraz, una verdad bien arrancada, del filo del espejo, que provoque un efecto similar al del chasquido, para que todo mi encierro en la ficticia narración se desvanezca, moribundo. Momentos así quedo quebrada, se vuelve más espantoso, pero a la vez más aliviante, incluso creo q la realidad de los hechos es tan simple que me resulta aburrida, y es ahí cuando quisiera volver a creer en mi creación, no es esperanzador lo que se ha desanudado.





Es un delirio, y mientras creas, seguirás en él.
Eso esta claro, ahora la pregunta será por esa realidad oculta a tu narración,
Es la verdadera historia la apasionante?
No sé si tendrías a dónde ir si tu imaginación se silenciara.

14.4.09

Perdónami

Me pido disculpas,
si es que alguna vez me dejé volver
y revolcarme entre la basura.
Perdón a mi,
si es que se me pudrieron las zuelas
chapoteando entre el agua sucia de los recuerdos borroneados.
Me pido disculpas,
por no dejarme caer
Me pido disculpas,
por no quererte otra vez.




7.4.09

Perder y ganar







La pérdida es ganancia porque ya no quiero compartir el juego, estoy a un paso de salir de él, o de hundirme en sus círculos eternos. Lo siento llegar, voy perdiendo el trote, voy bajándome del vaivén adrenalínico de la paranoia que tus silencios e ignorancias me producen. No estoy sola hoy, hoy estoy conmigo, hoy me tengo a mí, y hoy no quiero regalarme a cambio de compañía vacía. Nadie vendrá por mí, nadie nunca volvió por mí, no tengo razón alguna para creer que esta vez será distinto, que vos seas alguien distinto, o que yo haya cambiado mi manera de echar a palazos todo aquello que sé que quiere retirarse de la partida. Voy a sentarme contra la pared y de espaldas a vos, voy a pensar todas esas cosas que no sé decir, que rondan mi mente invadiéndole todos sus espacios, que no se quieren formular, ni quieren ser dichas, ni olvidadas, que me gritan que corra, que es tiempo de huir. Se supone que todo seguirá su curso, vendrá lo oscuro y luego invadirá la luz, voy a sentirme libre de tormentos, voy a mirar atrás con odio y un tiempo después, sentiré nostalgia, encontraré mis ofrendas en el placard, esperaré por alguien más, o tu vuelta, o mi vuelta, hasta que de repente un día encuentre tu persona en la calle, te sonreiré pensando en cuando me hacías el amor, me daré vuelta y seguiré caminando imaginando tus ojos detrás de mi. La verdad es que me doy cuenta que no sé dejar todo atrás, nunca lo hice con nada, no creo que pueda esta vez, más allá que de porfiada lo vuelva a intentar. Lo que sí sé es no confundir que hoy no está, aunque sí viva conmigo, no está en mí, porque yo estoy conmigo, aunque me veas sola. Más vale que también pienso en que no sabés caerle bien a la insensibilidad, que no sos inmune a la gris sensación del vacío, quizás no te vayas de acá caminando con la mirada perdida y los ojos inundados, pero eso no dice que no te vayas de acá siendo un hombre triste y sin mi. Anoche decíamos “un egoísmo necesario para sobrevivir”; lástima, no es más que el engaño que se necesita para no ver cuánto miedo es el que nos está invadiendo, nos ayuda a creer que lo vamos a exterminar, empezando por nombrarlo egoísmo, luego saliendo de donde estemos. El miedo disfruta el seguirnos a donde vayamos, a donde estemos ocultos, no le cuesta nada, y sabe muy bien que aún ninguno sabe estar a salvo de él. Por él anoche decíamos lo que decíamos, por el miedo anoche no me moví, porque tuviste miedo me quisiste correr, y porque tenés miedo hoy estás acá, sin mi, porque yo estoy sola, conmigo, porque no puedo detenerme estoy conmigo, y porque no sé olvidarme de vos estoy sola, conmigo diciendo que odia saber que si me podría olvidar de vos, ganaría perdiéndote.

4.4.09

Adoquines en la brisa

Se encontró mirando su rostro en el espejo, estirando sus ojos, maquillándolos, se lavó los dientes, hasta quedar perdida entre los recuerdos, con la mirada fija en el espejo y ya sin ver su cara. Apuró el brillo en sus labios y salió del baño; sus pies a penas separados se afirmaron en el centro de la habitación. Alrededor todo se veía apagado, y sus bolsos señalaban su nueva huída, su nueva herida indeleble. Prefirió dejar uno de los bolsos, ya imaginaba el dolor mezclado con cansancio, y sus pertenencias no tenían suficiente importancia, mucho menos hoy, mucho menos ahora, yéndose de León, o mejor, arrancándose a León.
Caminaba apurada por el frío de la mañana, aunque de todos modos no tenía otra forma de caminar, siempre Renata apurada, sin saber esperar, ni siquiera por un paso sabía esperar. Hizo siete cuadras y finalmente decidió el rumbo. Ennegrecieron sus ojos verdes, y su expresión se volvió cada vez más desafiante, los borregos negros golpeaban el aire, agitando el tapado antiguo y descolorido, Renata era una llama directa hacia el incendio.
Su cara rígida observaba el timbre del séptimo “A”, respiraba agitada, cegada de odio, herida hasta las neuronas, con esas lágrimas imposibles haciendo cortocircuitos en cada uno de sus pensamientos. Cerró los ojos, recordó el espejo y esta vez vio su cara, su expresión rendida, sus gestos de dolor. Como un felino se agazapó, como una fiera otra vez atacó; apretó rabiosa y sin escrúpulos el timbre, corriendo a la calle.
León ensayaba fórmulas en su computadora, su día era de esos sin sentido y entretenidos, divagando en informaciones de fácil olvido y poca importancia para la difícil vida misma. Olía el café pensando en la extraña ausencia de Renata, su peligrosa falta y su amenazante calma. Cada vez que su imponente nombre tomaba presencia, su nombre que tan bien encajaba en su imagen de alteridad y soberbia, en su espontaneidad despreocupada, cada vez que Renata sonaba, se escuchaban todos sus ruidos, León los sabía disfrutar, él se sentía vivo en ellos. Esos gritos crueles y descabellados que ella tenía, a su vez lo mantenían alerta, Renata no era un lugar donde descansar, y su presencia era excluyente respecto a la paz.
Su café quedó igual de aturdido cuando León se sacudió con el punzante timbre, apoyó la taza sin saber dónde y gritó al portero eléctrico: “Sos una hija de puta, Renata” .
El grito no fue suficiente, nadie contestaba, León dejó colgando el tubo callado, se asomó al balcón para encontrarla, como sabía que ella iba a estar.
Desde abajo Renata le sonrió y se agachó, León se preocupó. Ella sonreía con su torso encorvado, con la mirada ciega, él se asustó sin entender aún de qué, pero teniendo muy en cuenta de quién se trataba.
“Si voy a ser una de tus putas, al menos quiero ser la que te salga más cara”. Sus manos lanzaron un violento adoquín, destruyendo en irreparables pedazos el parabrisas de León, dejando su locura fuera de todo límite, allí donde ella la prefería, bien delante de los ojos del amo.

1.4.09

Hoy no será posible



Dijo que fue pisado, pero aun debo pesarlo, no sabre si fue cierto, no interesa porque es la imaginación la que se siente real. Ni hago el intento de entender un “no sé”, cuando busco una respuesta, cuando estoy entregando un escenario, donde estoy esperando el circo. Será extremadamente pasional, o un eterno desquicio, de querer que todo sea rápido, para que cause más dolor, aunque se excuse por lo contrario. Miro al colchón desordenado, metáfora del suceso, disfraces del huracán. Podría levantarme y ordenarlo todo, hacer una llamada y cegarme para seguir por más, podría hacerlo todo como quisiera. Sigo haciendo lo contrario, me alejo en silencio y pienso, no es otra cosa la que quiero hacer, o serán solo más límites de la moral. Hará 20 minutos, todo era especial y distinto, brillaban miradas, se incendiaban pieles y olía a sonrisas por doquier, creíamos en eternidades, hasta hace unos momentos, vivíamos durmiendo soñándonos. El odio seria preferible a la compañía de la vida muerta, de las apagadas luces de lo único. “No es lo que había sido”, me repite insistente, corriéndome con su amor desesperado, como un niño sintiendo un cercano abandono, con los ojos temerosos por el espanto de los fantasmas. Se fue rogando un perdón sincero, pero a mi lo que me importa es que se fue, que no está acá, y que no ha vuelto para ordenar el metafórico colchón, ojala no supiera que lo sabe. Claro que le creo, creo en sus ojos, jamás miente el cuerpo ante el cuerpo, yo creo en que todo cambió desde aquel tiempo. Quisiera no conocer el ayer, olvidarme rápido de lo que firmemente debería no recordar, sombrear los eslabones descarrilados, los que faltan a la verdad de la historia, los que desobedecen a mis sueños. Escucho sus pasos, y sin embargo no dejo de sentir que no vuelve, y sin embargo no debería volver, y sin embargo yo no debería esperar que lo haga, y sin embargo no dejo de desearlo. Tampoco puedo evitar el olor a bazofia convencional, a leche de noche, a vuelo bajo y ese terrible pesar de las alas aceitosas.


25.1.09

Y me dijo

Algunas razones para que te moleste una persona

- porque tiene lo que no gusta de uno

- porque no lo tiene

- porque tiene lo que se quiere y no se tiene

- porque escucha Cristian Castro

22.1.09

Pishtolet


Saraza Aza

Cruzar.



Me encantaría saber qué es, qué tiene el agua que presiona el botón de la reflexión, que despliega la imaginación. Quizás sea su movimiento, no existe otro como el agua, ondula agitada y en su meser refleja la quietud, el equilibrio y una pisca de paz. Enfrente hay una isla, presumiéndose lejana, como lo inalcanzable se muestra siempre tentador. Será placer lo que provoca el gasto de energía, la tiranía masoquista del supercansancio que lo inalcanzable, lo que no se deja atrapar. Esta tarde parece actuar el momento después de un gran torbellino lleno de tierra, basura y espinas, donde todo eso se ha limpiado, queda el silencio flotando sobre un lento pulso. Alguna vez toca llegar al borde con desesperación, en esos días se sueña con cruzar, la isla se disfraza de escape urgente. En cambio, esta ocasión sirve de inspiración y vuelo, de mirar al río, dejarlo reflejar mi calma, el quieto pero móvil espejo de no moverme del mirar... volviendo a respirar.





A ver si lo evitás.



















Es tarea complicada saber poner a jugar la hiperpercepción, la del instinto humano, o el que supimos incorporar gracias, o a pesar, de específicas experiencias. La complicación se presenta a la hora de pulirla, , de convencerla para usarla a favor, y no como una condena a la verdad. Simpatizando con ese olfato explorador (casi siempre acertado; quiero creer que "casi"), teniéndolo de buen acompañante nos encontramos gente precisa y consejos profundos, lugares justos y rencuentros exactos. Así todo va zigzagueando entre verdades suaves y verdades ásperas, pero quien hipersensible nace no podrá jamás salvarse de las verdades. Tiene el mismo filo que la memoria, hay memoria dócil y memoria necia, pero siempre hay recuerdos si se tiene memoria. Pueden ser, la hiperpercepción y la memoria, una combinación certera, que puede llegar a un sufrimiento eterno y constante, o a una apacible salvación. Hay situaciones que se presentan repentinamente, como todas las situaciones, donde los sentidos no se callan y la piel no deja escapar ni permite evitar, mostrándonos fuera de tiempo o de frecuencia por no poder silenciar los ojos olfativos, por querer y no lograr silenciarlos, o incluso nunca más volverlos a poseer. Aún así, en el fondo no se olvida el valor de sentir hasta el más ínfimo tono de transparencia, y jamás se niega, así como jamás se entrega; la cuestión es la tarea de que no sea triste la verdad.

1.1.09

Fumado seas.






"Una vida fácil,
un fácil amor,
una muerte fácil,
no eran cosas para mí"




El lobo estepario y jebús, por siempre en mi corazón peronista

19.12.08

Lámpara

"Saltemos - dijo - solo tenés que respirarme una vez más"





Resignado

Quedará en las sombras, con la melancolía a cuestas y mi dolor raspándole los tobillos. Pensará en volver, en hacerlo distinto, soñará el perdón, el mio, el de otra; más querrá el de él, y ninguno tendrá. Mañana lo volverá a intentar, otra vez desde el principio, convencido de que podrá estar, aunque se lo crea, aunque lo invente, no hay cambio, no. A la noche el cenicero, el techo, la música, y mi sonrisa romperá su garganta, llenandola de cemento, hechas cristales despedazados mis palabras. En su pecho el remordimiento, en lugar de mi cara; donde ayer estaba mi piel estará el aire, el aire denso del olvido. Vicios y sin nombres, luces, sonidos altos, itinerarios sobrecargados, proyectos ambiciosos, nuevas curvas, y sin embargo, mi lugar será espacio vació y acuchillante, puro pesar. Querrá lo que no tiene, por extrañar lo que perdió, dejará ir lo que quiso ser de su pertenencia, que ya no tiene, que ya no espera, que ya no vuelvo.

Escondido

León callaba, sentado mirando al balcón, pensando en la noche… la noche sin Renata, en la vida entera sin la mirada de Renata. Ella parecía llorar, y sin embargo, mirando fijo su reloj, dijo:
- ¿León? ¿Cómo describirlo? Simple: Mucho menos de lo que dice ser, mucho menos de lo que dice tener, y con una deslumbrante capacidad de hacer sentir a cada una de sus mujeres, las más intercambiables de las cosas. ¿León? Un puto sin amigos para retener lo que lo salva.
El sacó las manos de Renata de sus testículos, suavemente firme terminó:
- Es tu opinión.

18.12.08

De Pie.




El viento sopla fuerte, pero no es suficiente. Al dolor transportarlo, el arte salvará, el sufrir va a decantarse a través de las horas, solo dejarlas pasar, que el tiempo vuelva turbios los recuerdos enmascarados. Confié en que esta vez la soledad esperaba afuera, solo se mantuvo en silencio, dándome el permiso a sentir, me permitió olvidar por un rato que las huellas son impares, que los momentos eternos no son más que kilos a cargar cuando todo se vuelve sombra. La meta se transforma, el andar de a dos cesó, él no quiere estar, mi espalda lo enfrenta, y yo de pie. La tormenta no me duerme, la soledad de hoy no me alcanza, en el lugar de él hay un pozo ciego, en el de sus caricias mi fe. Camino de regreso a mañana, pensando en que yo volveré por mi.

23.11.08

Isla de arena

Saltando y cayendo sobre rocas flojas, dentro de la enorme corriente de disparates, explicaciones sin sentido, sobre realidades que están ausentes. Despertando cada día después de un nuevo sueño olvidado, de un sentimiento pegado en la piel, un sentimiento de ayer, que quizas no existieron en esa condición. Lo abrazaba, saboreaba sus caricias, sin despertar aún, todavía el dormir era protagonista primero, haciendo hoy, dudar si realmente él me invadió durante esa mañana. En veinticuatros horas resultó estar jugando a colgarse sobre implícitos, tentando a acercarse, subiendo a pasarela esos secretos perversos, esos silencios dolidos. Ya no recordaba cómo había despertado, cuándo fue que me dormí. Pero ya no estaba, había regresado el antecesor, el primogénito de esta madre delirio, el mas protector, el más frío y sincero. El más raro de los extraños que se pasearon por aca, fue larga su estadía, sin embargo todavía no se marchó, acá llegó sin prisa, de la misma manera alguna vez saldrá. Entre tanto remolino, en el centro del caos, todo brilla y sonríe, si es así como, por eleccion estoy, trajo calma y refugio, luces suaves para adormitar, para calmar las agitadas mentes. Hasta el cielo se volvió oscuro y relampagueante, dejó caer toda su lluvia, para que él reaparezca, para que vuelva solo esa noche, por esa tormentosa noche él me acurrucó entre sus hombros, entre sus brazos convertidos en islas, islas entre interminables mares.

18.11.08

El tumor




Es todo una trampa, ya lo entendí. Tres personajes jugando conmigo, una alianza perversa, conspirando contra mis aires de paz y equilibrio. Ahora que lo descubrí debo pensar cómo responder, no hay tiempo de preguntarme el porqué de este sinsentido, aún golpeada puedo seguir de pie, solo tengo que planear una nueva estrategia vencedora. Voy a correrlos, quizás sentada, quizás de prisa, terminarán atrapados entre ellos, salto del círculo y de afuera lo manejo. Los veo maniobrar, ahora me cierra, cada pieza encajando exacto en el plan, los espío agazapada mientras tejen mentiras y engaños, artificios y despiadadas escenas de dolor. Para estos juegos no fui educada, para enseñar no me he de esforzar, acá yo solo vengo a hacerlos callar, a envenenarlos por destreza y agilidad. La inteligencia ya me deja triunfal, aunque salir ilesa no es mi gracia, con solo frenar, yo gané, yo escapé, porque sólo yo ya lo entendí.
.

Orquídeas e insectos

"La question es que es maravilloso que, cada una de estas flores tenga una relación especial con el insecto que las poliniza. Cada orquídea se parece a un determinado insecto, así que el insecto se siente atraido por esa flor, su doble, su alma gemela. Y no hay un anhelo mayor para él que hacerle el amor. Cuando el insecto se aleja, divisa otra flor alma gemela y le hace el amor, polinizándola. Y ni la flor, ni el insecto entenderán jamás el significado de este acto de amor. Pero cómo van a saber ellos que gracias a su danza el mundo sigue girando, y así es: por el simple hecho de hacer lo que están llamados a hacer ocurre algo grande y magnífico. En ese sentido nos enseñan a vivir, nos enseñan que el único barómetro que tenemos es el corazón, que cuando descubres tu flor, no puedes dejar que nada te aparte de ella."

7.11.08

Luz

Con desgano abrió su casilla, señales. Los ojos se prendieron, de sus poros salió luz, su boca se hizo una gigante sonrisa, euforia del nuevo encuentro. Leyó la bienvenida, la invitación encubierta, y también leyó el miedo, la inseguridad, la culpa. Importaba todo, hasta el pequeño signo en ese lugar específico, la repetición de determinadas letras, y la rugiente voz de León andaba en barco por su sangre.
Al lado yacía un cadáver, uno de los sin nombre que la abastecían de necesidades básicas, bien básicas. Dormía en el piso, de la misma manera que en la vida de Renata.

5.11.08

Mi Correspondencia no correspondida (ni respondida)






A veces pienso que las explicaciones son para los que no entienden, otras considero que lo
implícito es para los cobardes. Llamo "cobardes" a esos que vos llamas "no van de frente",
hablamos de lo mismo, pero yo prefiero la armonía. Me pregunto si seré lo que intento ser, o si solo soy lo que puedo, mientras imagino que reflejo lo que quiero ser; me respondo que no sé lo que soy, no sé lo que me das y no sé lo que doy. Irónicamente, alrededor solo crece lo que no veo
que doy, reniego con la excusa de que es lo que me toca; es lógico... nadie acepta lo que no quiere ver.
Aprendí a caminar firme solo emanando hielo, seguro porque el frío es mi hábitat, no encuentro dónde pisar cuando el clima es cálido, comienzo a sentir algo así como... como... miedo. Hasta me
cuesta pronunciar esa palabra tan cargada de mi: miedo. Me tomó un tiempo importante el entender porqué no entiendo al miedo, pero por suerte para mi autodestrucción, soy necia, así que con un poco de masoquismo concluí que he desterrado a la palabra miedo de mi vocabulario, o al menos la cambié por la palabra LUCHA. Será que cuando uno se maneja a los golpes no entiende de cobardías, o será que cuando la fuerza es tan porfiada solo sabe arrazar. Todo va bien mientras uno no descubra que siente miedo. Ojo! no todos le temen al miedo, te aseguro que he tenido la desagradable experiencia de conocer y convivir con "personas" (lo pongo entre comillas porque no puedo dimensionar la idea de que sean de misma especie) que viven gracias al miedo, se refugian en la debilidad y así engañan a los fuertes. Siempre pensé que esa gente era inofensiva, ahora considero que son unos hipócritas, nocivos sin escrúpulos, a los que solo se derrota con un arma: la honestidad.
Nuevamente me descubro esquivando, evitando a mi salvajismo (que solo juega para, por y contra mi) que no para de deicrme: "estás siendo mediocre, estás siendo cobarde". Tengo una parte completamente suicida, no suele atacar mi cuerpo, se deleita con mi mente, se alimenta de mis impulsos. Enfrentada a esa parte está mi lado estratégico, lucha por sobrevivir, piensa, evalúa, se conserva, se cuida y sobre todo se dedica a prevenir. Estas partes de mi no se suelen molestar entre sí, cada una hace lo que le corresponde dónde le corresponde. Las dos bajo mi ilusorio mando; primero analizo la situación, luego decido cuál de las partes manejará dicha situación. Así logre lo quise, y lo que no logré fue porque no lo quise del todo. Ahí apareció mi
salvajismo: "dejá de marearlo, solo evadís de vos misma a tus propios miedos".
Bien, a los hechos. Mis dos partes, la suicida y la estratega, se han entrometido en el mismo asunto, no he llegado a la conclusión del análisis de la situación, no estoy mandando (ni siquiera como mentira), y ninguna de mis partes quiere abandonar la lucha por el timón. ¿Qué es lo que siento? Miedo. ¿Qué hago yo con los cobardes que se resguardan tras el miedo? Lleno las palmas de mis manos con honestidad y les agrieto las mejillas de sus enmascarados rostros. Entonces, sin piedad, debería hacer lo mismo conmigo. Es difícil enfrentarse a un guerrero que solo avanza cuando no teme destruir, es difícil reconocer que ese guerrero soy yo. Tengo que aniquilarme con la verdad, para vencer los miedos y aprender a caminar donde no hiela. pero lo extraño es que tengo que mostrar lo que considero debilidades para volverme fuerte. O solo dejar de considerarlas debilidades y llamarlas sentimientos.
Me saturó el escape, me cansé de la huída, detesto la lucha entre mis partes, la lucha silenciada que cada vez que se le antoja hacer un poquitito de ruido, me perturba y enloquece. Fuiste testigo de los distintos accionares de mis muy diferentes partes, capáz sospechaste la existencia
de una lucha entre ellas, pero como jamás lo hicimos verbal, me intenté convencer de que no se hacía evidente. Por esa razón, silenciaba la batalla y continuaba a los zigzagueos, una caricia y un
zarpazo, dependiendo de cuál de las partes ocupaba el trono de la situación. Anoche pensé en que
tu accionar dependía del mío, es decir, a cada zarpazo mío respondías con uno tuyo, lo mismo con
las caricias, todo como en una misma bolsa, todo como encubierto.

Bajo la guardia, y muy en serio te digo que te quiero, que tengo ganas de jugar con vos a no atarnos pero a tenernos, sin miedo, jugar sin reglas, sin saber a qué jugamos. Hoy me quedo o me
voy, pero no me silencio nunca más, hoy me aflojo, hoy doy eso a lo que temo, doy mis brazos sin cadenas. No interesa mi elección, ya convertí esto en una historia, por vez primer sin histeria y
mostrando lo que soy desde el minuto inicial. Estuve cuidándome de que me maten, me estuve
cuidando de morir, hasta que dejé de sentirme viva por miedo a sentir.
Como verás, y para concluir, detesto la cursilería formal, y no me brotan con facilidad las
palabras sentimentales, pero cuando quiero entrego MI forma de ternura; detesto los compromisos de estar, pero siempre que quiero me gusta acompañar; detesto la normalidad y me entrego a la diferencia cuando hay materia prima para crear; detesto el asfixio pero por esta vez salgo de mi escondida soledad para invitarte a más; detesto las novias y solo sirvo para fiel cómplice. Confío en mi parte suicida, confío en mí, y con esto basta.

"Todas las verdades silenciadas acaban por destilar veneno" F. Nietzsche.

3.11.08

Refugio

Tiene ganas de oírla, de verla desplegar carcajadas por su habitación, contorneando sus redondas caderas entre sus sillas y el televisor. Anoche soñaba que la encontraba por calles perdidas, la vio caminar firme y sonriente a su beso, a su abrazo, sintió su mano recorriendo su pálida espalda, sintió cómo sus dedos celebraban el tacto de tan suave piel. Tiene bien en claro que ella aún tiene bendiciones que darle, que ella aún quiere de sus palabras, que es suya aunque no la toma, eso lo detiene, y sin embargo lo empuja lejos. No es ella quien lo echa, cómo lo va a despedir si duerme afiebrada detrás de su puerta cerrada, que él no abrirá por principios que condenan si se violan. Es la culpa de romper respetos, de tener a cargo un corazón ajeno, de haber hecho tantos agujeros eternos en historias fracasadas, es culpa de ser humano, de ser solitario y tan dependiente de compañía permanente. Es un conflicto bélico entre sus instintos y su juez interno, que aunque nada delate su fantaseado encuentro con ella, tampoco habrá algo que haga callar el silencio del remordimiento. Le puede escupir indiferencias, mostrarse de espaldas sobre la otra vereda, y hasta gritarle en su tierna cara que ella nunca fue algo más que una imagen cercana, un hermoso cuadro revolcado entre sus sábanas; y ella se lo va a creer, y a él le va a doler si ella lo hace. Está pensando el infinito número de razones que tiene para no abrirle la puerta, para dejar que se despierte y se vaya lejos, sabe de su vida, de su forma y de su eterna búsqueda de vacío, sabe que no podrá con ella, pero quiere regalarle su collar, hacerla su pertenencia. ¿Cómo lograr un último banquete, como saciarse de ella, cómo hacer para no querer más de su gracia, cómo inventarla en otro lugar?. Sus miedos lo dejan dónde está, atrás de esa puerta, asomado viéndola arrastrada y sangrante, sus dudas lo paralizan y agazapan, su pasado lo advierte y lo cuida de dejarla pasar, su presente lo estabiliza en la híbrida comodidad, hasta que ella se decida a marchar, hasta que se quede imaginándola volver para habitarlo.

29.10.08

Miércoles fresquito.

Si la idea del fracaso académico me sigue brindando estas dobles alegrías, dejaré que me atormente el resto de la carrera. Está bien, agonizo bastante los días previos a lo concreto, pienso e imagino en volver a esa hoja, a ese momento y con esa lapicera enmendar mi pasado. Cuando me persigue el terrible fantasma de aquel que puede cambiar mi estado anímico por simples números escritos a velocidad, como aquello que se escribe al pasar. Como si eso no me preocupase hasta que llegue, y si es peor de lo que pude imaginar, me torturará hasta reivindicarme. La doble alegría es shockeante, hoy me dejó perpleja, era demasiado superior a lo que pronosticaba, excedio mis límites de horizontes esperados. Y si fuese sólo eso.

No sólo aprobé, sino que además promocioné
No sólo promocioné, sino que además con 10.
Hay nota superior?




Amén, pero como yo quiera que sea.

Estamos Bien Así







NO VIVIMOS EN PAZ



PERO SOMOS LIBRES

28.10.08

Muchas Gracias

Con ella siempre hay más.
Aunque sea te tira con unas frases vacías y sin referencia, muda no se va a quedar.
Toma gente, como si comprara un jean, es suyo, aunque no lo pueda probar, no lo suelta porque lo posee.
Se aliena al exceso, reparte extremos, trepada en ramas de donde se contornean sus látigos.
Ata y vuela, colgandose agonizantes, desvalidos que quieren un poco de enredaderas asfixiantes, quieren con ella, porque siempre tiene más.

28.9.08

Desolado











Una noche oscura
se fue de mi casa,
cegaron mis ojos
para no mirarla,
para no seguirla
cerré las ventanas,
clausuré las puertas
para no llamarla.

Puse rosas negras
sobre nuestra cama,
sobre su memoria,
puse rosas blancas.
Y a la luz difusa
de la madrugada
me quité la vida
para no matarla.









4.9.08

Carne Con Pimienta

Corrientes de mezclas, empiezan por el final, por el medio, no hay principio por ser circular. Temor, timidez y pudor, pero hacia delante, hasta llegar a la firmeza, avasallante seguridad. Triunfo, y al segundo derrumbe, caos oscuro, espinas y cadenas, la oscuridad se ha derramado. Frío y desierto, calma del silencio hasta la irrupción de la risa, el oxígeno es liviano, la respiración es placentera, simpleza, soltura, mucha sonrisa y la persecución ruge violenta. Paranoia de dolor, atacando para escapar, hambre de destrucción, maldad, brujería instintual. Soledad, culpa, nostalgia. Hasta lamer las heridas y sobrevivir, salvarse por olvidar.

Apoderado

Dejaste todo, terminaste nada, y ahí estás, cargando vacío. Será la confusión la que da sentido para seguir arrastrando identidades, acumulando nombres, llorando todos los días más pesado. Si pudieras correr en dirección contraria, quizás logres algún día llegar a tiempo, y no querer lo que hacer rato perdiste, hasta dudar si existió. Aunque te esfuerces por intentarlo, las cosas jamás se dejan obligar, está bien, igual no lo vas a saber detener, nunca hubo algo para perder. Naciste perdedor, agonizarás prisionero, y todo terminará con vos.

11.8.08


La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas. Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza, y en tu voz, sólo un pálido adios y el reloj en tu puño marcó las tres. El sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa cambiando lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas te hace bien, tanto como hace mal te hace odiar, tanto como querer y más. Cambiaste de tiempo y de amor y de música y de ideas Cambiaste de sexo y de Dios de color y de fronteras pero en sí, nada más cambiarás y un sensual abandono vendrá y el fin. Y llevas el caño a tu sien apretando bien las muelas y cierras los ojos y ves todo el mar en primavera bang, bang, bang hojas muertas que caen, siempre igual, los que no pueden más se van.

La cuestión es marchar






Creo que estoy loca,

lo sospechO

Pero todas debemos partir,

No importa si lejos

La cuestion es marchar

Sere ridicula

Queriéndote me voy.







9.8.08

Vivir en aeropuerto

Todo es como…. ¿Cuantas cosas hay que sólo son, sin como, sin forma, en esencia, sin materia, en acto? Nada existe, existe nada. ¿Que hay acá? ¿Quién vendrá? ¿A dónde ir? ¿Irme? Silencio. Dejé de esperar para arrebatar cosas, pero… estas cosas que arrebato me hacen tan mal como aquella espera. Abandono. Un juego roto, un tablero quebrado, y un solo jugador, tiritando en un cuadrado blanco y vacío. Soledad, otra vez. “Que es todo?” me preguntó, y ahora me lo pregunto a mi, ¿hay todo? No, no hay Todo… no, siempre son partes, partes que en si mismas son todo lo que son, ahí está el todo, en partes. Sangre. Hablar del dolor para que deje de ser efecto, se escape de nuestro cuerpo y envenene palabras del aire al papel, de una boca temblante a la contaminación. Sentir alegría, sonreír, acariciar, y dormirme tranquila, porque mañana estas partes estarán. Artificio. Artístico y ficticio, como mi mundo. Levantarme y construir, ¿razones? Mi propia vida, mi artificio, ¿a dónde llevarlo?.

1.8.08

Pensamos para no Sentir

Ama la nostalgia,
ama a la nostalgia,
ama en la nostalgia,
a través de la nostalgia él ama.
Así se olvida de su historia,
la niega,
despierta transpirado cuando ella lo persigue.
Se va para verse volver,
o solo queriendo,
esperando,
como un niño,
que lo vengan a buscar.

21.7.08

Estar no es ser








Me vi echándolo

Me vi invitándolo,

Pero jamás me escuché

Pidiéndole lo que quería.




















2.7.08

It´s Alive.





Fin. Empezar por el final, contando todo, pero desde acá, desde este lugar, desde este último momento vivido con este vestuario, desde este cuarto llamado “fin”. Talvez otra vez, sea solo un espejismo del final, o solo capítulos de mi autoría, agregados después de un ya viejo final. Había salido de la historia, estaba en otra nueva y cálida habitación, pero no pude evitar tentarme con mirar un poco, sólo asomarme, solo relojear atrás, así reaparecí en su vida, así lo volví a sentir presente en la mía. En realidad, a pesar de que él no está hace rato, yo lo tengo, cargo a diario con sus recuerdos, sus pisadas recorren mi mente, y lo busco en muchos lados. Entonces, lo encontré vivo de nuevo, acudiendo a mi grito, calmando mis patadas en su puerta, me volvió a mirar directo a los ojos y suavemente, desnudó el final. Todavía no sé si curó mis heridas, si me vino a buscar, o si solo me pidió disculpas por pedirme que me retire. Antes de mirar atrás, antes de cometer ese acertado delito, mientras domaba sus tormentos, vivía casi completamente en paz. Estoy construyendo, construyo con libertad, con ternura, con calor, con sinceridad, construyo con el cuerpo, construyo sintiendo, construyo lo que quiero. Construir... después de haber muerto por un largo tiempo. Así es, antes de poder construir, me encontraba fuera del mundo, dentro de mí, fuera del tiempo, escondida en el encierro. Es que él ya me habia desnudado el fin, quizás fue demasiado sutil. Pero aunque no lo viera real, lo vivencié con el cuerpo, desde ahí empecé a sentir. Desde el día en que lo conocí, pensé en él, pienso en él, pero desde aquel final, sólo percibido por mi piel, empecé a sentir, empecé a vivir todo aquello que habíamos hecho, todo aquello que yo sólo había pensado. Por sólo haber pensado, no puedo ir más atrás, más hacia el principio, como si me diese cuenta de que la historia empieza acá.









Chivo igual Axila.


Auspicia este espacio





Los más facheros, los más insensibles, los más gusto a nada









1.7.08

Espejos








Puedo hacer de vos el alma que me completará, iniciando así un eterno reencuentro a través de los tiempos, o sólo continuándola. Serás siempre lo que yo quiera, lo que yo merezca, lo que necesite para crecer, para curar. Estuve aprendiendo a pensar y robar violentamente lo mío, lo que quiero, no lo espero, lo exijo, y lo arranco. Ese aprendizaje fue a cambio de agujeros, de balazos por mi cuerpo, ese aprendizaje y su dolor, han forjado mi piel, han hervido mi sangre, y ahora lo aprendido me mantiene tan decidida, tan de pie. Serás la carne de mi fantasma y me mostrarás lo que esté queriendo para mi, me mantendrás alerta por si me quiero cegar. Cada vez que me recorras te vas a encontrar con lo que quiero, con lo que te robo, si no te dormís, si no te atrapa el miedo, serás tan valiente de ver lo que soy, ahí, en lo que quiero. Ahí, en esa precisa y exacta profundidad, donde, como en cadena, verás lo que quiero, beberás lo que soy, morderás lo que querés de mi, y en ese punto perfecto, lamerás lo que sos.