Es tarea complicada saber poner a jugar la hiperpercepción, la del instinto humano, o el que supimos incorporar gracias, o a pesar, de específicas experiencias. La complicación se presenta a la hora de pulirla, , de convencerla para usarla a favor, y no como una condena a la verdad. Simpatizando con ese olfato explorador (casi siempre acertado; quiero creer que "casi"), teniéndolo de buen acompañante nos encontramos gente precisa y consejos profundos, lugares justos y rencuentros exactos. Así todo va zigzagueando entre verdades suaves y verdades ásperas, pero quien hipersensible nace no podrá jamás salvarse de las verdades. Tiene el mismo filo que la memoria, hay memoria dócil y memoria necia, pero siempre hay recuerdos si se tiene memoria. Pueden ser, la hiperpercepción y la memoria, una combinación certera, que puede llegar a un sufrimiento eterno y constante, o a una apacible salvación. Hay situaciones que se presentan repentinamente, como todas las situaciones, donde los sentidos no se callan y la piel no deja escapar ni permite evitar, mostrándonos fuera de tiempo o de frecuencia por no poder silenciar los ojos olfativos, por querer y no lograr silenciarlos, o incluso nunca más volverlos a poseer. Aún así, en el fondo no se olvida el valor de sentir hasta el más ínfimo tono de transparencia, y jamás se niega, así como jamás se entrega; la cuestión es la tarea de que no sea triste la verdad.
22.1.09
A ver si lo evitás.
Es tarea complicada saber poner a jugar la hiperpercepción, la del instinto humano, o el que supimos incorporar gracias, o a pesar, de específicas experiencias. La complicación se presenta a la hora de pulirla, , de convencerla para usarla a favor, y no como una condena a la verdad. Simpatizando con ese olfato explorador (casi siempre acertado; quiero creer que "casi"), teniéndolo de buen acompañante nos encontramos gente precisa y consejos profundos, lugares justos y rencuentros exactos. Así todo va zigzagueando entre verdades suaves y verdades ásperas, pero quien hipersensible nace no podrá jamás salvarse de las verdades. Tiene el mismo filo que la memoria, hay memoria dócil y memoria necia, pero siempre hay recuerdos si se tiene memoria. Pueden ser, la hiperpercepción y la memoria, una combinación certera, que puede llegar a un sufrimiento eterno y constante, o a una apacible salvación. Hay situaciones que se presentan repentinamente, como todas las situaciones, donde los sentidos no se callan y la piel no deja escapar ni permite evitar, mostrándonos fuera de tiempo o de frecuencia por no poder silenciar los ojos olfativos, por querer y no lograr silenciarlos, o incluso nunca más volverlos a poseer. Aún así, en el fondo no se olvida el valor de sentir hasta el más ínfimo tono de transparencia, y jamás se niega, así como jamás se entrega; la cuestión es la tarea de que no sea triste la verdad.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario