Su bestia se pisó sola, lo deschabó en su cara. El lleva una monstruosidad dentro, tiene un ser oscuro, netamente humano, despiadado por demás. Si esa bestia que encarna sus entrañas me amara, las cosas podrían funcionar casi de manera perfecta.
He llegado a conocer distintos seres interiores que se oponían, que actuaban, que eran completamente contrarios al personaje que los cargaba, pero no podría decir que alguna vez he conocido, o me he encontrado frente a una bestia como la que vive en él. Esas máscaras que interactuaron conmigo, esas personas que intentaban serlo frente a mi, luchaban con sus seres interiores, con su parte 100% humana, porque esta parte animal es egoísta, por más digna y admirable que sea, siempre hará lo que quiera hacer, sea esto causar milagros o terribles gualichos. He descubierto a lo largo de este camino una serie de personas agresivas, controladas, estructuradas, con el interior habitado por niños solitarios, animales desmedidos y con puro viento en libertad, respectivamente.
Conocer esos seres, despertarlos y preguntarles, lavarles las caras y contemplarlos, siempre, sin excepción suele ser problemático, pero toda solución necesita de un problema. Se complica aún más cuando lo hemos escondido, suele ser mas rebelde y porfiado cuanto más tiempo le (y nos) hemos mentido sobre su existencia, es como un perro que se cría atado, se forja violento e imprudente.
Quizás sea esta la razón que explica a su bestia, la habrá negado desde siempre y la terminó enfureciendo. Me pregunto si lo que asusta de él es su monstruo o su máscara cuando lo intenta encubrir, o sí es la complicidad que mantienen ambos, o quizás lo más probable sea lo mal que se llevan. A veces creo que su “mr hyde” lo intenta hacer libre, pero su “dr Jekyll” no soporta los riesgos de la libertad. Es lamentable que así sea y extraño a su vez, porque me decepciona mucho más su máscara cómoda, cobarde y mala actriz que su bestia egocéntrica, despiadada e incapaz de amar.
Asimismo su personaje es maravilloso, es entendible que no quiera abandonarlo, siendo que le provee de caricias, halagos y amor, se mantiene tan opuesto a su bestia que mucha gente jamás imaginaría cuánto lo habita. Sospecho que lo conozco de otra vida, en algún otro estado ya lo investigué, porque desde el primer encuentro le descubrí en la mirada unos pantanos oscuros, una densa y helada niebla.
Los instantes donde me enamoré de él fueron aquellos donde olvidé que escondía su ser humano. Puedo decir con suma seguridad que amo su máscara, su personaje tierno y tranquilo. Pero mis dolores no brotan de este engaño, tampoco lo culpan, mis dolores vienen del fin del engaño, de la inevitable verdad que su bestia no se detendrá, y lo que es aún peor, su máscara tampoco va a abandonar la pelea. Así como me enamoré, me encuentro desenamorada de su personaje, esta vez su bestia no es acusada, como nunca lo pudo ser, porque considero aún más triste para él, que lo dejen de amar por su maravillosa máscara que con tanta minuciosidad ha podido sostener.
Lo que mas sufrimiento le causará es que será la primera vez de todas las veces que lo abandonaron, donde se cansan de su personaje, donde se indignan de su actuación.
Quisiera que este fin le enseñe a producir algo distinto, porque sé cuál es la única metodología que lo hará: el dolor. Desearía que existiese otra manera de detener su afán de ocultar desesperadamente a su bestia y las huellas que deja cuando ha salido de caza, que su máscara conviva con ella, que sean sinceros mutuamente. Desearía que termine su mentira, para que termine mi certera sospecha, que termine su eterno escondite para que su bestia me ame.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario