22.1.09

Cruzar.



Me encantaría saber qué es, qué tiene el agua que presiona el botón de la reflexión, que despliega la imaginación. Quizás sea su movimiento, no existe otro como el agua, ondula agitada y en su meser refleja la quietud, el equilibrio y una pisca de paz. Enfrente hay una isla, presumiéndose lejana, como lo inalcanzable se muestra siempre tentador. Será placer lo que provoca el gasto de energía, la tiranía masoquista del supercansancio que lo inalcanzable, lo que no se deja atrapar. Esta tarde parece actuar el momento después de un gran torbellino lleno de tierra, basura y espinas, donde todo eso se ha limpiado, queda el silencio flotando sobre un lento pulso. Alguna vez toca llegar al borde con desesperación, en esos días se sueña con cruzar, la isla se disfraza de escape urgente. En cambio, esta ocasión sirve de inspiración y vuelo, de mirar al río, dejarlo reflejar mi calma, el quieto pero móvil espejo de no moverme del mirar... volviendo a respirar.





No hay comentarios.: