27.12.07

Palpitando






Vivir para crear

Crear para vivir

Vivir para crecer

Crecer para morir

Morir para renacer

Renacer para descubrir

Descubrir para crear

Crear para renacer

Renacer para sentir

Sentir para morir

Morir para descubrir

Descubrir para pensar

Pensar para morir

Morir para sentir

Y vivir sintiendo

Para seguir creando...










24.12.07

Unos recuerdos muertos

Hundida y sin destino, pretendía levantarme de los restos del round perdido, con amagues de sonrisas terminaba encerrada en el oscuro sótano del miedo. Volví a la pelea, con espada y escudo de cartón, cuántas veces terminé de los pelos, acorralada contra la puerta sin encontrar la maldita conciliación. Entre tanta suciedad, rodeada de penumbras y gente sin ser, lamiendo mis heridas, atropellada de agresividad, mal oliendo y contaminando todo aquello que se acercaba. Otra vez, corriendo entre las sombras, entre débiles fantasmas que pueblan la ciudad, mostrando cuan de temer soy, ocultando a aquel que me derrumbaba cada vez que su día lo maltrataba, escondiendo su nombre para que no sepan dónde no podía triunfar. Soberbia, insensibilidad y crueldad, entre tanto más, huellas que pisaron por largos ratos la purpurina interior.

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Golpes de realidad, escapes ineficaces, soluciones tardantes, ansiedad de libertad, rumbos desaparecidos, confusiones reinantes, gritos presionados, más y más golpes. Con palabras todo estalló. Caí lejos y lastimada. Lejos. Lejos. Muy lejos del egoísmo ciego, lejos de la violencia sin censura, lejos de la cruda penumbra de la infancia en soledad. Horas, días, horas, años, horas, meses, horas de pensar cómo contraatacar, sabiendo que no había ganado, pero tampoco había huido. Indelebles y sagradas cicatrices que señalan el rumbo contrario, el espacio donde se encadenan los milagros, el negro paisaje de pertenecer al suelo, cicatrices que prohíben olvidar de donde vengo, indicando dónde dejar de regresar.

En la distancia presiento que no enfrento, solo miro mis moretones, preocupada por mantener cortantes mis palabras para cuando las tenga que hundir en pieles venenosas, aunque no sean del verdadero enemigo, es su culpa que entre en relación. Sonrío y grito: “que bueno que todo estalló!”

23.12.07

Al pozo no vuelvo.


No debo dejar de obligarme a exigirte que no compliques mi existencia, que no me permita dejarme hundir en ese hoyo oscuro de la espera desesperada que tanto tiempo me mantuvo paranoica. Lo importante sigue siendo no mentirnos ni engañarnos con lo que somos, por eso es que tanto asusta saber que querés más de lo que te muestro creyendo y confiando que te vas a largar. Sorprende y aterroriza cada vez que sin pretenderlo te echo, o te invito sutilmente, y sin quererlo, a que te retires de esta historia, y más te gusta quedarte, y más me gusta que te quieras quedar habiendo oído lo peor. Sigo porque confío que esta vez me enamoraré de mí misma, freno porque no quiero perder la calma, porque no me quiero apurar, porque no quiero correr aunque sienta la necesidad de huir, y dudo porque las brazas se apagaron, y el nuevo fuego está creciendo, continua vigilancia para que no se convierta en incendio interior. Reconocí muy rápido lo que puede implicar mantenerme cerca de quien me da lo que me complementa, pero la conexión es nueva, mi cambio está de estreno, mi pasado ya es experiencia, y esta sensación nunca antes me apuró. Evito a cada momento el abrumar, el asfixio, los forcejeos, las insistencias, y las restricciones, esquivo las imposiciones y valoro al deseo, prefiero la sorpresa, la elijo junto con lo que no me lastima. Inevitable, por el contrario, es escuchar que algo golpea la puerta de mi escondite, me empezó a pedir permiso, y si pronto no me decido va a entrar de manera brutal. Mi duda y mis preguntas comenzaron a pisar un poquito más firme, fue en el instante que percibí que te habías olvidado de mi carne, y solo buscabas la atención de mis pupilas. Sé que es el momento, sé que es el espacio, sé que sos el personaje que necesitaba para esta nueva obra de mi teatro, pero intuyo que pronto dejará de ser nuestro tiempo, que violaremos nuestros límites sensitivos, que buscaremos poseernos, usurparás el timón de mi vida, y que dejaré de ser yo para poder ahuyentarte. Me aterra porque no me resultó liviano dejar el vicio, pero me tienta este nuevo placer, pareciera distinto al nocivo, y se siente tan adictivo como el dolor. No quiero que nos destruyamos, no quiero que ese sea el precio de compartirnos parte del camino, creo poder ingeniarme una nueva fórmula, pero si falla este será el final, y el principio de la infinita repetición. Si el golpe de la puerta no sonase tan cerca, si me siguiese tentando solo con tu cuerpo, si no estuviese sintiendo que diste un paso más cuando te lo propuse sin pensarlo, si no encajaríamos tanto, no tendría de qué preocuparme, pero tampoco tendría por qué escribir.

9.12.07

Continuo


Dejarme llevar un poco no me va a hacer nada mal, si lo que quiero es no dejar de ser, nada malo me puede pasar. Abriendo los brazos, tirándome a caer. Olvidé razones que tenía para correr, no me quiero lastimar, prefiero no hacerme un mal. Sensible y liviana, respirando libertad. Nunca vacía la sonrisa, pero siempre pesando algún adiós. Todavía me tiento con este salado principio, aunque me recuerde agrios finales. Sin escribir nombres en perpetuos cuadernos, sin preguntarle al cosmos si complotara para que lo encuentre, tengo ganas de volver a jugar. No me sale más el verbo amar, me suena a amarrar, mezclando autoridad con responsabilidad, no me gusta forzarme a aceptar. Una nueva vez, lejos de la primera, siempre por llegar. Un poco más, y un escalón más abajo, quiero ver cuan alto se puede estar. Otra vez lo voy a dejar pasar, una vez dejarme atravesar, enlazando hasta la profundidad, incluida también. Ya sé que con un “basta” vamos a terminar, no creo poderlo evitar, pero hasta que llegue te invito a disfrutar, respirar, mirar y pasar. A donde vamos quizás pronto lo averiguaremos, mejor sabe el no saber por dónde tendremos que pisar. No voy a gritarle para que vuelva a la cucha, voy a acariciarle el lomo, y con una palmadita, desabrocharle el collar, disfrutando verlo escapar. Nuevamente la cuenta regresiva para volver a empezar.

En El Pais De Sus Maravillas


Se olvidó de lo que piensan, porque ya no importa lo que ya no espera de los demás. Solo está ella... gritándole cosas bonitas al mundo. Le costó darse cuenta lo muy al revés que está la gente, solo aceptando su karma lo pudo manejar. Vive lo que está adentro, de ahí salió y ahí volvió. Se cansó de tratar de calmar dolores, prefirió sublimar entre palabras (pura letra). Comenzó a escucharlas decir su verdadero nombre, entendió las melodías de esos símbolos. Se hundió a buscar sus partes rotas por tiradas, tiradas por rotas, las destruyó y volvió a moldearlas, juntas, combinadas y armoniosas. Tarde es para preocuparse por si la entienden o no, mucho tiempo auto-flagelándose con eso, eligió tomar las riendas de sus pedazos rotos, y sobre ellos cabalgar lejos de acá. Ponele el nombre que quieras, religión o filosofía, ella se encontró con los capítulos de su historia, sacudió de ellos su polvo, para dejar de respirar bazofia. Detuvo su impulso descarrilado, desechó lo que no le pertenecía, olvidó aquello aprendido por imitado, por copiado, es que no había propuesta mejor. Actúa como ella es, suave y transparente, sincerándose con las bestias, con delicados susurros les avisa que ya no les teme. Nada logra incomodarle, encontró el pasadizo directo al interior, se va allí cada vez que el juego huele mal. Ríe con brillo porque no lo hace por simpatía, es la brisa fresca de la verdad que desata sus carcajadas. Presiona sus sentidos contra el papel, escupiendo el caos que reinó alguna vez, ese diluvio de tristezas que le parecía siempre eterno. Te invita a vivir como ella, sin aterrizajes forzosos, con el mando a cargo del viento, contorneándose entre sus maravillas, mostrándote que lo bueno también se sabe proyectar.

LETItbe...

6.12.07

Traspasados











- ¿Por qué?

- ¿Por que qué?

- ¿Por qué me gusta tanto pasar todas mis noches con vos?

- Porque los días son tuyos, y tus noches son mías.

- ¿No será el olor de tu cuello lo que me detiene acá?

- No solo eso, sino que también de día querrías estar trepado a mi espuma.

- ¿Cómo puede ser?

- ¿Cómo puede ser qué?

- ¿Cómo puede ser que todo el universo se encapsuló en este colchón?

- ¿Cómo? Cansándote del mundo que no respira, a excepción de que suspiren por algo material. ¿Cómo? Queriendo vivir de placeres, así pudo ser.

- Mira si algún día tengo sueño y no te encuentro para irme a dormir, ¿tendría que vivir despierto por siempre?

- Jamás vas a dejar de dormir, siempre vas a tener sueño, simplemente porque nunca existe el “algún día” y nunca estuviste despierto.

- ¿Qué?

- ¿Qué de qué?

- ¿Qué tenés debajo de la piel que me clava en ella en cada minuto del reloj de mi finitud?

- Un mar de preguntas a formular, una torre de inocencia a descubrir, una mansión de rincones a revolver, y litros de la bebida que tomás para sentirte vivo. ¿Qué tengo debajo de la piel? A vos.

- ¿Y si mañana entra el sol furioso de envidia por tanta luna y te convierte en ceniza?

- La carne se pudre, no solo se quema, lo que nos da el tiempo a escapar a los recovecos de la pasión que es lo que no tiene tiempo. Mañana nunca estará más que por venir. Mañana siempre será mañana.

- ¿Quién?

- ¿Quién hizo que esto suceda?

- No, ¿quién sos?

- Soy la mujer que encontraste en la estación de servicio, vendiendo a los ciegos los anteojos del capitalismo, la que te hizo rodar sobre sus pestañas hasta caer sobre sus almohadones, te quitó los anteojos a cambio de caricias, las que nunca pudiste dejar de lamer. ¿Quién soy? La mujer con la que dormís abrazado todos los segundos de tu existencia.

- ¿Es probable que nunca deje de pedir siempre más, que cada vez mi piel grite más fuerte: “¡eternidad!”, que mis brazos no vuelvan a querer despegarse de tu cintura?

- Tus brazos tienen la curva de mi cintura y es por eso que no sirven para nada más, por eso es que esta piel es tu eternidad, porque vivimos para siempre más.

- ¿Hasta dónde?

- Hasta ser ceniza, luego aire, luego lluvia, para ser tierra sembrada, hasta volver a ser carne. ¿Hasta dónde? Hasta traspasar la vida.

- ¿Quién soy?

- Sos mío.

3.12.07

Te Doy Un Yo A Cambio De Un Logrado


Yo no existo, ¿entendés?. No importa lo que yo te diga que soy, no me creas salvo que te des cuenta que te estoy mintiendo, porque esa es mi verdad: mentirte. Si no te tomo sentite afortunado, alguien esta mañana eligió no engañarte. Con cada una de mis fallas conocerás mis logros. Yo no puedo más que defenderme negándolos y mitiéndome que existe aún el trono desde el cual sigo mis propios mandatos. Agradecé que aún no siempre reconozco aquello de lo que nada sé, de lo contrario me entusiasmaría tanto con vos que ya no estarías a salvo. Te regalo mi más pulido disfraz porque sé que será fácil para vos darte cuenta de cómo te engaño. Y ni con eso alcanza. Es que me resulta tan complicado esperar a que unas y reconstruyas mis equivocaciones (Yo soy impaciente y caprichosamente ansiosa) para poder elegirme o dejarme seguir viaje en esta eterna búsqueda de aquella fantástica completud fanática. Muy agrio sería para mi orgullo perder tiempo quitándome los muchos vestidos. A pesar de todo ello debo confesarte jamás haber visto tan perfecto ingenio esperando por mi desnudez, deseando el olor de mis disfraces encendidos. Lo que no te diré es que por más desnuda creas verme, llevo la mentira en la piel y más atrás. Tranquilo, todo funcionará como quieras mientras yo pueda actuar el papel que pidieras. Solo tendremos problemas cuando vos ya no quieras pedir, y yo no quiera actuar. Cuando vos des cuenta de que lo que querés no es lo que pedís y yo no sepa qué actuar, y el final será cuando vos dejes de mirar y yo ya no me deje desnudar. Adelante mi dorado compañero, que estamos acá para insistir, para negar que siempre vamos a pedir y nunca dejaremos de actuar.