20.11.09

Vencedores dialécticos




"El dialéctico tiene en sus manos un instrumento implacable: con él puede ejercer la tiranía; al que vence lo deja en entredicho, porque obliga a su adversario a tener que probar que no es un idiota; enfurece a los demás, y a la vez les niega toda ayuda. El dialéctico reduce el intelecto de su adversario a la impotencia."


F. Nietzsche "El ocaso de los ídolos"



17.11.09

De huídas y extraños



Recortaba palabras de buen porte y sonido, agujereando revistas nuevas con algunas viejas confundidas, perdida en su laberinto de espejos, Renata jugaba con su arte. León intentaba arreglar la pésima imagen del televisor, como si en esta época fuese necesario mover la antena y luchar con la lluvia. Pensaba en su relación con el mundo, su modo de habitarlo y en las diferencias respecto a la perspectiva de Renata. Ella sufría lo insoportable que le resultaba su alrededor, él odiaba la mediocridad que sostenía este mundo. Para ella las cosas no eran buenas y eso, precisamente, era lo que mejor le sentaba, lo que aún la aferraba al infortunio de la vida común. Si ella estaba ahí, si ella estaba acá, siempre porque ahí y acá se lastimaba, aún siendo esto evitable.

Para León la historia era otra, este mundo era una bola gaseosa, olía a basura y sabía como tal, nada resultaba fiable, mucho menos conforme a sus deseos de certeza, de verdad, de decisión y lógica, sobre todo eso: para León este mundo carecía de racionalidad y se ahogaba en su estupidez. No tenía justificación y nada sin fundamento tenía para él, sentido de ser.

Probando distintos modos de posicionar un cable, León pensaba así sin reconocerlo, en la explicación de su asilamiento, sus andanzas escabullidas por la ciudad, sus escondites despoblados, en su atracción por atrincherarse con Renata, justamente con ella, tan ausente de este mundo, tan inasistente a la mesa comunal.

- ¿Es estúpido decirte que viajemos ahora y empecemos todo en un lugar desconocido, donde seamos más extraños de lo que ya somos aca?

- Ese televisor no va a funcionar, tenés que contratar un servicio si querés frivolidad. – Renata encendió un cigarrillo y dejó los recortes, cruzó las piernas y miró a León pensante – Puede que sea estúpido e infantil, o quizás sea algo transgresor y rebelde, de cualquier modo yo no tengo que empezar de cero, no voy en una “escalera al cielo”, yo me paseo por esta tierra de modo horizontal. Quiero decir, suene como suene, puede acompañarte.

Su caótica fachada se mostró levemente entusiasmada, sonreía a medias con su mirada desafiante, pero esta vez, además, se mostraba cómplice.

Renata sufría porque no entendía reglas de juego, no porque no las quisiera respetar, simplemente, (y a pesar de varias caídas), seguía desconociendo lo que era el tiempo, la espera y las partes lógicas de las interrelaciones. Actuaba como si realmente fuera la única habitante, y si es que otros existían, no entendía porqué se manejaban de modo distinto, porqué el mundo no funcionaba como ella, o al menos a su compás, y si no lo entendía, sin duda era porque jamás notó que había algo por fuera de su cabeza.

- Me voy a bañar, prepará un bolso, cuando salga nos vamos.

- ¿Inútil preguntar a dónde?

- Sí, inútil.





2.10.09

Find out for myself






¿Y si miro más allá de este punto punzante?
Todo va mostrándome que ese punto va a seguir allí,
estático y brillante,por más que lo intente,
este punto no va a cambiar, y por lo que fue girando,
tampoco estoy segura de que deje de verlo.
Probé con la ceguera, y aún sacrificando mi vigilia, no dejo de ver este punto tan claro, no puedo negarlo,
es cruelmente llamativo.
Camino que pruebe, inevitable y certero, siempre me deja frente a él, siempre desemboco directo al centro de mi pesadilla, al centro de este punto.
Pensé varias veces que él seguía mis pasos,
pero eso no es más que una simple y precaria inocencia de mi
parte. Todo indica que llego sola y voluntariamente al paredón frente al punto.
Caminando hacia atrás o
llegando a los trotes eufóricos,
no hay otro destino que el mismo de siempre,
cualquiera de las maneras
terminan en el mismo escenario,
algunos actores secundarios nuevos, algún modesto cambio en el guión,
y aún así los titulares son eternos,
siempre los mismos en esencia, siempre somos tres,
siempre formando este punto, al cual no aprendo a no llegar.
Busco ahora una fórmula, ¿no puedo ver otra cosa?.
Si destruyo el punto triangular,
¿nada quedaría por mirar?
Creo que solo lo volvería más fuerte,
le agregaría la poderosa arma que brinda la nostalgia,
así alargaría mi tiempo de condena, no creo poder soportarlo.
Es extraño cómo a medida que
este punto se vuelve más claro,
cada días más aprendido,
va convirtiendo, simultáneamente,
el escape más confuso,
y a la solución la vuelve cada día más imposible.


Missin

No todos muestran las manchas oscuras como lo hacía el corcel blanco con el que soñaste.
Ni todos se empalagan con tu deseo de poseer, lo que él tiene o lo que él es,
pero ante todo, es momento de que entiendas: te tiene, de cualquier lado de donde lo mires,
todas las perspectivas muestran cuánto le pertenecés.
Que siga firme a la devoción de tenerte es la única forma hoy visible de que no te vas a extraviar de vos.
La desesperación de la inseguridad silenciosa no figuró en la fantasía de aquel corcel de alas como refugios,
y sin embargo tampoco renunciaste, aún seguís espiando.
Si sus manchas de oscuridad son reales, bien sabés que es tu labor averiguarlo,
que este no es un sueño, este no es aquel corcel blanco y no dirá si se ha ido,
no sabrás si te has perdido, ék no va a hablar porque también te pierde si te pierde,
no lo hará por muy extraviada que de lejos te vea.

21.6.09

Claro

¿Serviría de algo volver atrás?
No. ayer no existe.
Pero mañana tampoco está.
Es cierto, entonces?
¿Entonces?
Es una pregunta estúpida, pero... voy a poder seguir sin vos?
Claro, quizás muerta, pero vas a seguir.
¿Me vas a extrañar?
Claro que sí, aunque nunca te vas a enterar.
¿Cómo vamos a hacer para borrar los recuerdos?
Sufriendolos.
Y como voy a hacer para olvidarme de que te encontre?
Encontrando otras cosas que no se parezcan a mi, para que nada te haga recordarme.
¿Fue una mentira?
Fue un atajo, un desvío que en menos tiempo nos trajo al mismo lugar.
¿El lugar del fin?
Exactamente.

22.5.09

Si algo está enfermo está con vida (frase hurtada a Cerati)

Todo el universo reduciendosé a un pequeño encuentro,
dos elementos formando todo el espacio, y todo lo que queda
por fuera, importando menos que una hoja cayendo.
Solo lo que deseo y yo, ni más ni menos que lo de siempre,
estando siempre donde se quiere estar,
también (y tan mal) como siempre.
Con la infancia desplomada sobre la moral y la cordura,
todo el capricho sobre la responsabilidad,
y ahí la escena reinante, la ira reina, la desmesura suelta.
¿Podría algo darme más placer y más dolor al mismo tiempo?
Seguro que sí, pero ahora no existe más que esa catástrofe de descarga y yo,
el mundo entero consistiendo solo en eso, bien encerrada ahí,
lo más lejos posible de cualquier soga que me salve,
de cualquier cosa que me saque de ahí.
Teniendo en claro que otra vez estoy de reversa, equivocada,
tan furiosa como errada, tan enorme como débil,
perdiendo de nuevo todo tiempo crecido.

9.5.09

La tierra está limpia



Barrí de mis pisos los fríos desechos, perfumé mis rincones, cerrando la puerta de ayer.
Todo lo que está del otro lado hoy no es imprescindible, porque lo mío está adentro, lo mío es lo limpio, es esto que huele a encuentro, es esto que sabe a comienzos eternos y despedidas inalcanzables.
Saqué las ropas viejas y los accesorios inútiles, sembré la nueva tierra de donde brotan sin cesar las risas y los besos, desde siempre, y a esta tierra yo la cuido, porque esta es mi tierra, solo mía. Es mi espacio de ser, mi esperanza de tener aún mas, mucho mas, de soñar en exceso lo que hoy se derrama de abundante.
Será a la manera de olvidar el mando, para sembrar mi tierra sin terremotos y sin tóxicos contaminantes. Escapa de la moralidad, escapada del deber y del decir ajeno, los motivos están lejos de todo eso, es que mi nuevo suelo requiere que renueve, reinvente, y ame, que pueda crear para él, que encienda su instinto cada vez que la calma lo duerma demasiado.

The best you ever had...

23.4.09

The Wrong Way Round

Sé que es la historia que estoy creando, y sé que muy probablemente, no coincida con lo que precariamente se llama real, solo tomé algunos de sus capítulos y los poeticé, lo sé, pero no puedo dejar de creer. La voy volviendo cada día más tenebrosa, complicada y turbia, siempre más combatiente y hambrienta, muerta de sed de más muerte. Sobre todo, cada día la interpretación de los encuentros y desencuentros con algún espejo se torna más hundida y circular, hasta que no me permite pensar en soluciones, conformándome con un grito, vencida por alguna explicación. Cuando más claro veo todo, cuando resuelvo absolutamente convencida que la historia se trata de esto, y que esta vez no es mi invento, resulta ser que es cuando más lejos me encuentro de lo que pasa. Necesito el golpe, el rugido tronador del espejo, pero un espejo sin su disfraz, una verdad bien arrancada, del filo del espejo, que provoque un efecto similar al del chasquido, para que todo mi encierro en la ficticia narración se desvanezca, moribundo. Momentos así quedo quebrada, se vuelve más espantoso, pero a la vez más aliviante, incluso creo q la realidad de los hechos es tan simple que me resulta aburrida, y es ahí cuando quisiera volver a creer en mi creación, no es esperanzador lo que se ha desanudado.





Es un delirio, y mientras creas, seguirás en él.
Eso esta claro, ahora la pregunta será por esa realidad oculta a tu narración,
Es la verdadera historia la apasionante?
No sé si tendrías a dónde ir si tu imaginación se silenciara.

14.4.09

Perdónami

Me pido disculpas,
si es que alguna vez me dejé volver
y revolcarme entre la basura.
Perdón a mi,
si es que se me pudrieron las zuelas
chapoteando entre el agua sucia de los recuerdos borroneados.
Me pido disculpas,
por no dejarme caer
Me pido disculpas,
por no quererte otra vez.




7.4.09

Perder y ganar







La pérdida es ganancia porque ya no quiero compartir el juego, estoy a un paso de salir de él, o de hundirme en sus círculos eternos. Lo siento llegar, voy perdiendo el trote, voy bajándome del vaivén adrenalínico de la paranoia que tus silencios e ignorancias me producen. No estoy sola hoy, hoy estoy conmigo, hoy me tengo a mí, y hoy no quiero regalarme a cambio de compañía vacía. Nadie vendrá por mí, nadie nunca volvió por mí, no tengo razón alguna para creer que esta vez será distinto, que vos seas alguien distinto, o que yo haya cambiado mi manera de echar a palazos todo aquello que sé que quiere retirarse de la partida. Voy a sentarme contra la pared y de espaldas a vos, voy a pensar todas esas cosas que no sé decir, que rondan mi mente invadiéndole todos sus espacios, que no se quieren formular, ni quieren ser dichas, ni olvidadas, que me gritan que corra, que es tiempo de huir. Se supone que todo seguirá su curso, vendrá lo oscuro y luego invadirá la luz, voy a sentirme libre de tormentos, voy a mirar atrás con odio y un tiempo después, sentiré nostalgia, encontraré mis ofrendas en el placard, esperaré por alguien más, o tu vuelta, o mi vuelta, hasta que de repente un día encuentre tu persona en la calle, te sonreiré pensando en cuando me hacías el amor, me daré vuelta y seguiré caminando imaginando tus ojos detrás de mi. La verdad es que me doy cuenta que no sé dejar todo atrás, nunca lo hice con nada, no creo que pueda esta vez, más allá que de porfiada lo vuelva a intentar. Lo que sí sé es no confundir que hoy no está, aunque sí viva conmigo, no está en mí, porque yo estoy conmigo, aunque me veas sola. Más vale que también pienso en que no sabés caerle bien a la insensibilidad, que no sos inmune a la gris sensación del vacío, quizás no te vayas de acá caminando con la mirada perdida y los ojos inundados, pero eso no dice que no te vayas de acá siendo un hombre triste y sin mi. Anoche decíamos “un egoísmo necesario para sobrevivir”; lástima, no es más que el engaño que se necesita para no ver cuánto miedo es el que nos está invadiendo, nos ayuda a creer que lo vamos a exterminar, empezando por nombrarlo egoísmo, luego saliendo de donde estemos. El miedo disfruta el seguirnos a donde vayamos, a donde estemos ocultos, no le cuesta nada, y sabe muy bien que aún ninguno sabe estar a salvo de él. Por él anoche decíamos lo que decíamos, por el miedo anoche no me moví, porque tuviste miedo me quisiste correr, y porque tenés miedo hoy estás acá, sin mi, porque yo estoy sola, conmigo, porque no puedo detenerme estoy conmigo, y porque no sé olvidarme de vos estoy sola, conmigo diciendo que odia saber que si me podría olvidar de vos, ganaría perdiéndote.

4.4.09

Adoquines en la brisa

Se encontró mirando su rostro en el espejo, estirando sus ojos, maquillándolos, se lavó los dientes, hasta quedar perdida entre los recuerdos, con la mirada fija en el espejo y ya sin ver su cara. Apuró el brillo en sus labios y salió del baño; sus pies a penas separados se afirmaron en el centro de la habitación. Alrededor todo se veía apagado, y sus bolsos señalaban su nueva huída, su nueva herida indeleble. Prefirió dejar uno de los bolsos, ya imaginaba el dolor mezclado con cansancio, y sus pertenencias no tenían suficiente importancia, mucho menos hoy, mucho menos ahora, yéndose de León, o mejor, arrancándose a León.
Caminaba apurada por el frío de la mañana, aunque de todos modos no tenía otra forma de caminar, siempre Renata apurada, sin saber esperar, ni siquiera por un paso sabía esperar. Hizo siete cuadras y finalmente decidió el rumbo. Ennegrecieron sus ojos verdes, y su expresión se volvió cada vez más desafiante, los borregos negros golpeaban el aire, agitando el tapado antiguo y descolorido, Renata era una llama directa hacia el incendio.
Su cara rígida observaba el timbre del séptimo “A”, respiraba agitada, cegada de odio, herida hasta las neuronas, con esas lágrimas imposibles haciendo cortocircuitos en cada uno de sus pensamientos. Cerró los ojos, recordó el espejo y esta vez vio su cara, su expresión rendida, sus gestos de dolor. Como un felino se agazapó, como una fiera otra vez atacó; apretó rabiosa y sin escrúpulos el timbre, corriendo a la calle.
León ensayaba fórmulas en su computadora, su día era de esos sin sentido y entretenidos, divagando en informaciones de fácil olvido y poca importancia para la difícil vida misma. Olía el café pensando en la extraña ausencia de Renata, su peligrosa falta y su amenazante calma. Cada vez que su imponente nombre tomaba presencia, su nombre que tan bien encajaba en su imagen de alteridad y soberbia, en su espontaneidad despreocupada, cada vez que Renata sonaba, se escuchaban todos sus ruidos, León los sabía disfrutar, él se sentía vivo en ellos. Esos gritos crueles y descabellados que ella tenía, a su vez lo mantenían alerta, Renata no era un lugar donde descansar, y su presencia era excluyente respecto a la paz.
Su café quedó igual de aturdido cuando León se sacudió con el punzante timbre, apoyó la taza sin saber dónde y gritó al portero eléctrico: “Sos una hija de puta, Renata” .
El grito no fue suficiente, nadie contestaba, León dejó colgando el tubo callado, se asomó al balcón para encontrarla, como sabía que ella iba a estar.
Desde abajo Renata le sonrió y se agachó, León se preocupó. Ella sonreía con su torso encorvado, con la mirada ciega, él se asustó sin entender aún de qué, pero teniendo muy en cuenta de quién se trataba.
“Si voy a ser una de tus putas, al menos quiero ser la que te salga más cara”. Sus manos lanzaron un violento adoquín, destruyendo en irreparables pedazos el parabrisas de León, dejando su locura fuera de todo límite, allí donde ella la prefería, bien delante de los ojos del amo.

1.4.09

Hoy no será posible



Dijo que fue pisado, pero aun debo pesarlo, no sabre si fue cierto, no interesa porque es la imaginación la que se siente real. Ni hago el intento de entender un “no sé”, cuando busco una respuesta, cuando estoy entregando un escenario, donde estoy esperando el circo. Será extremadamente pasional, o un eterno desquicio, de querer que todo sea rápido, para que cause más dolor, aunque se excuse por lo contrario. Miro al colchón desordenado, metáfora del suceso, disfraces del huracán. Podría levantarme y ordenarlo todo, hacer una llamada y cegarme para seguir por más, podría hacerlo todo como quisiera. Sigo haciendo lo contrario, me alejo en silencio y pienso, no es otra cosa la que quiero hacer, o serán solo más límites de la moral. Hará 20 minutos, todo era especial y distinto, brillaban miradas, se incendiaban pieles y olía a sonrisas por doquier, creíamos en eternidades, hasta hace unos momentos, vivíamos durmiendo soñándonos. El odio seria preferible a la compañía de la vida muerta, de las apagadas luces de lo único. “No es lo que había sido”, me repite insistente, corriéndome con su amor desesperado, como un niño sintiendo un cercano abandono, con los ojos temerosos por el espanto de los fantasmas. Se fue rogando un perdón sincero, pero a mi lo que me importa es que se fue, que no está acá, y que no ha vuelto para ordenar el metafórico colchón, ojala no supiera que lo sabe. Claro que le creo, creo en sus ojos, jamás miente el cuerpo ante el cuerpo, yo creo en que todo cambió desde aquel tiempo. Quisiera no conocer el ayer, olvidarme rápido de lo que firmemente debería no recordar, sombrear los eslabones descarrilados, los que faltan a la verdad de la historia, los que desobedecen a mis sueños. Escucho sus pasos, y sin embargo no dejo de sentir que no vuelve, y sin embargo no debería volver, y sin embargo yo no debería esperar que lo haga, y sin embargo no dejo de desearlo. Tampoco puedo evitar el olor a bazofia convencional, a leche de noche, a vuelo bajo y ese terrible pesar de las alas aceitosas.


25.1.09

Y me dijo

Algunas razones para que te moleste una persona

- porque tiene lo que no gusta de uno

- porque no lo tiene

- porque tiene lo que se quiere y no se tiene

- porque escucha Cristian Castro

22.1.09

Pishtolet


Saraza Aza

Cruzar.



Me encantaría saber qué es, qué tiene el agua que presiona el botón de la reflexión, que despliega la imaginación. Quizás sea su movimiento, no existe otro como el agua, ondula agitada y en su meser refleja la quietud, el equilibrio y una pisca de paz. Enfrente hay una isla, presumiéndose lejana, como lo inalcanzable se muestra siempre tentador. Será placer lo que provoca el gasto de energía, la tiranía masoquista del supercansancio que lo inalcanzable, lo que no se deja atrapar. Esta tarde parece actuar el momento después de un gran torbellino lleno de tierra, basura y espinas, donde todo eso se ha limpiado, queda el silencio flotando sobre un lento pulso. Alguna vez toca llegar al borde con desesperación, en esos días se sueña con cruzar, la isla se disfraza de escape urgente. En cambio, esta ocasión sirve de inspiración y vuelo, de mirar al río, dejarlo reflejar mi calma, el quieto pero móvil espejo de no moverme del mirar... volviendo a respirar.





A ver si lo evitás.



















Es tarea complicada saber poner a jugar la hiperpercepción, la del instinto humano, o el que supimos incorporar gracias, o a pesar, de específicas experiencias. La complicación se presenta a la hora de pulirla, , de convencerla para usarla a favor, y no como una condena a la verdad. Simpatizando con ese olfato explorador (casi siempre acertado; quiero creer que "casi"), teniéndolo de buen acompañante nos encontramos gente precisa y consejos profundos, lugares justos y rencuentros exactos. Así todo va zigzagueando entre verdades suaves y verdades ásperas, pero quien hipersensible nace no podrá jamás salvarse de las verdades. Tiene el mismo filo que la memoria, hay memoria dócil y memoria necia, pero siempre hay recuerdos si se tiene memoria. Pueden ser, la hiperpercepción y la memoria, una combinación certera, que puede llegar a un sufrimiento eterno y constante, o a una apacible salvación. Hay situaciones que se presentan repentinamente, como todas las situaciones, donde los sentidos no se callan y la piel no deja escapar ni permite evitar, mostrándonos fuera de tiempo o de frecuencia por no poder silenciar los ojos olfativos, por querer y no lograr silenciarlos, o incluso nunca más volverlos a poseer. Aún así, en el fondo no se olvida el valor de sentir hasta el más ínfimo tono de transparencia, y jamás se niega, así como jamás se entrega; la cuestión es la tarea de que no sea triste la verdad.

1.1.09

Fumado seas.






"Una vida fácil,
un fácil amor,
una muerte fácil,
no eran cosas para mí"




El lobo estepario y jebús, por siempre en mi corazón peronista