Sé que es la historia que estoy creando, y sé que muy probablemente, no coincida con lo que precariamente se llama real, solo tomé algunos de sus capítulos y los poeticé, lo sé, pero no puedo dejar de creer. La voy volviendo cada día más tenebrosa, complicada y turbia, siempre más combatiente y hambrienta, muerta de sed de más muerte. Sobre todo, cada día la interpretación de los encuentros y desencuentros con algún espejo se torna más hundida y circular, hasta que no me permite pensar en soluciones, conformándome con un grito, vencida por alguna explicación. Cuando más claro veo todo, cuando resuelvo absolutamente convencida que la historia se trata de esto, y que esta vez no es mi invento, resulta ser que es cuando más lejos me encuentro de lo que pasa. Necesito el golpe, el rugido tronador del espejo, pero un espejo sin su disfraz, una verdad bien arrancada, del filo del espejo, que provoque un efecto similar al del chasquido, para que todo mi encierro en la ficticia narración se desvanezca, moribundo. Momentos así quedo quebrada, se vuelve más espantoso, pero a la vez más aliviante, incluso creo q la realidad de los hechos es tan simple que me resulta aburrida, y es ahí cuando quisiera volver a creer en mi creación, no es esperanzador lo que se ha desanudado.

Es un delirio, y mientras creas, seguirás en él.
Eso esta claro, ahora la pregunta será por esa realidad oculta a tu narración,
Es la verdadera historia la apasionante?
No sé si tendrías a dónde ir si tu imaginación se silenciara.
1 comentario:
turn
turn
turn
turn
creo ke eso ke describis se llama
esquizofrenia
buscalo en el diccionario.
amo tu forma de sublimar.
cuando te vienes???
yo estoy con una laringitis ke no me deja gritar.
y no gritar es no vivir.
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