23.11.08
Isla de arena
18.11.08
El tumor
Orquídeas e insectos
7.11.08
Luz
Al lado yacía un cadáver, uno de los sin nombre que la abastecían de necesidades básicas, bien básicas. Dormía en el piso, de la misma manera que en la vida de Renata.
5.11.08
Mi Correspondencia no correspondida (ni respondida)
A veces pienso que las explicaciones son para los que no entienden, otras considero que lo
implícito es para los cobardes. Llamo "cobardes" a esos que vos llamas "no van de frente",
hablamos de lo mismo, pero yo prefiero la armonía. Me pregunto si seré lo que intento ser, o si solo soy lo que puedo, mientras imagino que reflejo lo que quiero ser; me respondo que no sé lo que soy, no sé lo que me das y no sé lo que doy. Irónicamente, alrededor solo crece lo que no veo
que doy, reniego con la excusa de que es lo que me toca; es lógico... nadie acepta lo que no quiere ver.
Aprendí a caminar firme solo emanando hielo, seguro porque el frío es mi hábitat, no encuentro dónde pisar cuando el clima es cálido, comienzo a sentir algo así como... como... miedo. Hasta me
cuesta pronunciar esa palabra tan cargada de mi: miedo. Me tomó un tiempo importante el entender porqué no entiendo al miedo, pero por suerte para mi autodestrucción, soy necia, así que con un poco de masoquismo concluí que he desterrado a la palabra miedo de mi vocabulario, o al menos la cambié por la palabra LUCHA. Será que cuando uno se maneja a los golpes no entiende de cobardías, o será que cuando la fuerza es tan porfiada solo sabe arrazar. Todo va bien mientras uno no descubra que siente miedo. Ojo! no todos le temen al miedo, te aseguro que he tenido la desagradable experiencia de conocer y convivir con "personas" (lo pongo entre comillas porque no puedo dimensionar la idea de que sean de misma especie) que viven gracias al miedo, se refugian en la debilidad y así engañan a los fuertes. Siempre pensé que esa gente era inofensiva, ahora considero que son unos hipócritas, nocivos sin escrúpulos, a los que solo se derrota con un arma: la honestidad.
Nuevamente me descubro esquivando, evitando a mi salvajismo (que solo juega para, por y contra mi) que no para de deicrme: "estás siendo mediocre, estás siendo cobarde". Tengo una parte completamente suicida, no suele atacar mi cuerpo, se deleita con mi mente, se alimenta de mis impulsos. Enfrentada a esa parte está mi lado estratégico, lucha por sobrevivir, piensa, evalúa, se conserva, se cuida y sobre todo se dedica a prevenir. Estas partes de mi no se suelen molestar entre sí, cada una hace lo que le corresponde dónde le corresponde. Las dos bajo mi ilusorio mando; primero analizo la situación, luego decido cuál de las partes manejará dicha situación. Así logre lo quise, y lo que no logré fue porque no lo quise del todo. Ahí apareció mi
salvajismo: "dejá de marearlo, solo evadís de vos misma a tus propios miedos".
Bien, a los hechos. Mis dos partes, la suicida y la estratega, se han entrometido en el mismo asunto, no he llegado a la conclusión del análisis de la situación, no estoy mandando (ni siquiera como mentira), y ninguna de mis partes quiere abandonar la lucha por el timón. ¿Qué es lo que siento? Miedo. ¿Qué hago yo con los cobardes que se resguardan tras el miedo? Lleno las palmas de mis manos con honestidad y les agrieto las mejillas de sus enmascarados rostros. Entonces, sin piedad, debería hacer lo mismo conmigo. Es difícil enfrentarse a un guerrero que solo avanza cuando no teme destruir, es difícil reconocer que ese guerrero soy yo. Tengo que aniquilarme con la verdad, para vencer los miedos y aprender a caminar donde no hiela. pero lo extraño es que tengo que mostrar lo que considero debilidades para volverme fuerte. O solo dejar de considerarlas debilidades y llamarlas sentimientos.
Me saturó el escape, me cansé de la huída, detesto la lucha entre mis partes, la lucha silenciada que cada vez que se le antoja hacer un poquitito de ruido, me perturba y enloquece. Fuiste testigo de los distintos accionares de mis muy diferentes partes, capáz sospechaste la existencia
de una lucha entre ellas, pero como jamás lo hicimos verbal, me intenté convencer de que no se hacía evidente. Por esa razón, silenciaba la batalla y continuaba a los zigzagueos, una caricia y un
zarpazo, dependiendo de cuál de las partes ocupaba el trono de la situación. Anoche pensé en que
tu accionar dependía del mío, es decir, a cada zarpazo mío respondías con uno tuyo, lo mismo con
las caricias, todo como en una misma bolsa, todo como encubierto.
Bajo la guardia, y muy en serio te digo que te quiero, que tengo ganas de jugar con vos a no atarnos pero a tenernos, sin miedo, jugar sin reglas, sin saber a qué jugamos. Hoy me quedo o me
voy, pero no me silencio nunca más, hoy me aflojo, hoy doy eso a lo que temo, doy mis brazos sin cadenas. No interesa mi elección, ya convertí esto en una historia, por vez primer sin histeria y
mostrando lo que soy desde el minuto inicial. Estuve cuidándome de que me maten, me estuve
cuidando de morir, hasta que dejé de sentirme viva por miedo a sentir.
Como verás, y para concluir, detesto la cursilería formal, y no me brotan con facilidad las
palabras sentimentales, pero cuando quiero entrego MI forma de ternura; detesto los compromisos de estar, pero siempre que quiero me gusta acompañar; detesto la normalidad y me entrego a la diferencia cuando hay materia prima para crear; detesto el asfixio pero por esta vez salgo de mi escondida soledad para invitarte a más; detesto las novias y solo sirvo para fiel cómplice. Confío en mi parte suicida, confío en mí, y con esto basta.
"Todas las verdades silenciadas acaban por destilar veneno" F. Nietzsche.
3.11.08
Refugio
29.10.08
Miércoles fresquito.
No sólo aprobé, sino que además promocioné
No sólo promocioné, sino que además con 10.
Hay nota superior?
Amén, pero como yo quiera que sea.
28.10.08
Muchas Gracias
29.9.08
28.9.08
Desolado
Una noche oscura
se fue de mi casa,
cegaron mis ojos
para no mirarla,
para no seguirla
cerré las ventanas,
clausuré las puertas
para no llamarla.
Puse rosas negras
sobre nuestra cama,
sobre su memoria,
puse rosas blancas.
Y a la luz difusa
de la madrugada
me quité la vida
para no matarla.
4.9.08
Carne Con Pimienta
Apoderado
11.8.08
La cuestión es marchar
9.8.08
Vivir en aeropuerto
1.8.08
Pensamos para no Sentir
ama a la nostalgia,
ama en la nostalgia,
a través de la nostalgia él ama.
Así se olvida de su historia,
la niega,
despierta transpirado cuando ella lo persigue.
Se va para verse volver,
o solo queriendo,
esperando,
como un niño,
que lo vengan a buscar.
21.7.08
3.7.08
Pang Ming
Aqui Pang Ming, mi tortuga autista. Un ser tan pero tan siome, que me irrita.
Aunque con algún estimulante encima, puedo hacerla divertida, social y voladora.
Mi risa? Bueeeeeeeeeno.
2.7.08
It´s Alive.
Fin. Empezar por el final, contando todo, pero desde acá, desde este lugar, desde este último momento vivido con este vestuario, desde este cuarto llamado “fin”. Talvez otra vez, sea solo un espejismo del final, o solo capítulos de mi autoría, agregados después de un ya viejo final. Había salido de la historia, estaba en otra nueva y cálida habitación, pero no pude evitar tentarme con mirar un poco, sólo asomarme, solo relojear atrás, así reaparecí en su vida, así lo volví a sentir presente en la mía. En realidad, a pesar de que él no está hace rato, yo lo tengo, cargo a diario con sus recuerdos, sus pisadas recorren mi mente, y lo busco en muchos lados. Entonces, lo encontré vivo de nuevo, acudiendo a mi grito, calmando mis patadas en su puerta, me volvió a mirar directo a los ojos y suavemente, desnudó el final. Todavía no sé si curó mis heridas, si me vino a buscar, o si solo me pidió disculpas por pedirme que me retire. Antes de mirar atrás, antes de cometer ese acertado delito, mientras domaba sus tormentos, vivía casi completamente en paz. Estoy construyendo, construyo con libertad, con ternura, con calor, con sinceridad, construyo con el cuerpo, construyo sintiendo, construyo lo que quiero. Construir... después de haber muerto por un largo tiempo. Así es, antes de poder construir, me encontraba fuera del mundo, dentro de mí, fuera del tiempo, escondida en el encierro. Es que él ya me habia desnudado el fin, quizás fue demasiado sutil. Pero aunque no lo viera real, lo vivencié con el cuerpo, desde ahí empecé a sentir. Desde el día en que lo conocí, pensé en él, pienso en él, pero desde aquel final, sólo percibido por mi piel, empecé a sentir, empecé a vivir todo aquello que habíamos hecho, todo aquello que yo sólo había pensado. Por sólo haber pensado, no puedo ir más atrás, más hacia el principio, como si me diese cuenta de que la historia empieza acá.
1.7.08
Espejos

Me rio y entiendo
- Bailen, Putos! dice:
yo estoy desesperada
- Bailen, Putos! dice:
onda re sacada x la pc
- Bailen, Putos! dice:
amo esta adiccion del orrrrrrrrto
- Bailen, Putos! dice:
y ser libre no me lo permite°!!!!
- Bailen, Putos! dice:
ah re
- Bailen, Putos! dice:
ajaja
- Bailen, Putos! dice:
ahora voy a tener pc !
- Bailen, Putos! dice:
pero dentro de un tiempo, xq onda... primero hay q arreglarla, dsp ponerle internet, y recien ahi, volver a enviciarme
- Bailen, Putos! dice:
hasta llegar al punto de ser un ASCO, y decir: BUENO, ES HORA DE SALIR AL EXTERIOR.
un guión que se repite a diario, conformando así, mi vida.
Yo Bri Yo.

El sol es el centro del universo, pero inmóvil. Entonces, tengo que salir a buscarlo, ó tengo q esperar a q lo merezca. Esperar siempre fue más difícil, prefiero reírme, prefiero caminar.
10.5.08
Imagino.. fantaseo que...

Bajo las escaleras, pensando qué me olvido detrás, intuyo que voy a recordarlo cuando ya no tenga ganas de volver. Mientras mis pies se apuran en bajar escalones uno antes que el otro, voy poniéndome los auriculares, y al momento siguiente estoy abriendo la reja, atravezándola. En el mismo instante estoy pensando la frase que cantaron: “cuanto más alto trepa el monito, así es la vida, el culo más se le ve”. Me pregunto si llevará algún paréntesis en el medio; alcanzando claro, ya la esquina. Me aseguro a mi misma que en este recorrido voy a prestar atención en dónde piso, momento siguiente lo olvidé, momento siguiente una baldosa floja (quizá la de siempre) me lo vuelve a recordar. Suelo buscar el espejo, es decir, me busco para conocerme en esas puertas espejadas. Pronto me intimidan las demás miradas, creo que piensan, y creo que piensan en cómo me busco al espejo, me persigue; hasta que lo olvidé. Me imagino viéndome desde el banco de la plaza de en frente, o desde la pizzería, mirando cómo camina esa chica; al siguiente respiro recuerdo la posición, y cuánto me duele la espalda. “Debería hacer algún ejercicio – reflexiono- bah! Yo estoy para otra cosa” . Ya olvidé el tema. Recuerdo que tengo que mirar a los costados cuando estoy a mitad de la calle, y la horrible escena de la película de anoche vuelve a mi mente. No sé todo lo que pasó, no sé qué me crucé en el transcurso, pero me encuentro sentada sobre asientos públicos camino a la facultad. ¿En qué momento saqué el boleto?, ¿habré gritado al agradecerle al chofer?. El frecuente problema de escuchar muy fuerte la inevitable canción. De pronto todo se interrumpe. ¿qué es esta sensación? Algo físico, pero sin ninguna relación con mis órganos. Mmm... creo que no existe porque no lo puedo nombrar. Mejor lo confundo con eso llamado “presentimiento” y calmo la ansiedad de no encontrarle el nombre. Bajé apurada, no solo recuerdo la hora, también las fotocopias, de ahí a la desesperante espera de la fotocopiadora a esta hora, todo termina coincidiendo, el principio es el final, obviamente pienso en el esperado viceversa. “María”. Me suena, y aunque es mío, no me doy por aludida. Escucho pasos, retumban en mis pies. Una figura totalmente nueva, absolutamente familiar que me está diciendo: “vos te llamás María”. Sonrío, pero también levanto mi ceja respondiendo que no, que soy Mora o Maru. Vuelvo a sonreír, y giro, subo los escalones, freno. Freno y vuelvo. Vuelvo y pregunto: “¿vos sos Federico?”. El tiempo que transcurrió el espacio de la pregunta fue exacto para analizarlo, disfrutar su imagen sin intimidarlo. “No, y no lo vas a saber hasta que lo nombres”. Listo, perfectamente encontrados, prendemos un pucho, caminando hacia el río.
13.4.08
Mis ojeras son tus noches
Pronto cuando no esté en este lugar
donde nací, donde no aprendí a vivir,
te vas a acordar de mí.
Perdón si alguna vez
no me di cuenta y no estabas contenta
tampoco estuve ahí
no te vi otra vez.
Y ciego, ciego, no supe ver
sordomudo y sin aliento
y en el viento me perdí,
me volé, me fui volando.
Volando a donde nunca se vuelve sin volar
pero no sé volar,
ni sé manejar
ni me sé controlar.

Calma.
11.4.08
10.4.08
7.4.08
4.4.08
De sangre
Tiempos de encierro, caminando entre los espejos de la tristeza, qué fría se siente la multitud cuando algo se derrumba en el baúl de los lazos.
Un pecho presionado, se siente cómo la ansiedad de un misterio empuja desde el estómago, dándote ganas de correr, sin embargo la lanza manchó de sangre la brújula.
La mente se vuelve gritona, callando el murmullo del asfalto, apagando las sombras que giran en derredor, pensamientos turbios que no respetan el bienestar, pensamientos turbios que quisieras silenciar.
Tan desierta de sonrisas, la cara ausente de tanta desolación, solo pisas veredas, tan pesadas las pisadas de la frustración.
Es que las ilusiones tiemblan ante un leve soplido, son frágiles y tan fáciles de matar.
Preguntas sin escrúpulos, respuestas sin piedad, no sirven las soluciones, esta vez se necesita un antídoto para las reflexiones, que como hienas se devoran tu paz.
¿Para qué despotricar, si finalmente terminará?
El ruido de la vida se ve tan mudo, como si tu silencio aullara, como si tu dolor se derramara por la mirada, siempre ciega cuando se terminó eso que estabas por comenzar.
Será cuestión de decisiones, aunque ya no sepas de qué son estas riendas, habrá que salir a buscar, habrá que esperar, habrá que hacerse cargo de este derrumbe.
Todo como un boomerang, tantos minutos de risas y flores, se cobran con tantos minutos de lágrimas y tumbas, como un circulo, como el amor y el odio, como la alegría y la tristeza, arriba o abajo, siempre terminando.
La escisión del Yo en el proceso de defensa.
X
Micaela piensa mucho
y a cada rato,
sobre cómo ser "felíz"
aunque la vida se empeña en demostrarle
que la clave (justamente!)
es pensar menos
(pero ella sigue pensando)
XIII
A Micaela,
muchos le dijeron
que si se equivocaba mucho
nadie iba a quererla
Ella se pregunta
si en sus casas
habria algun espejo...
I
La cama revuelta
y las ganas de seguir durmiendo.
Amábamos los domingos
o al menos queriamos alguno que otro diferente
Eramos tan jóvenes.
Puff !
2.4.08
Guerra de silencio

Tu voz retumba en mi cabeza, seguro porque hace mucho que no te escucho, no quisiera querer dejar de oírte, como si todavía existiría el “no pasó tanto”. Pasó tanto que a tu perfume lo olvidé, al igual que tu piel, un poco más quizás. Con tus ojos me veo seguido, con ellos me critico, con ellos me perfecciono. Sin embargo cuando miro tus ojos, cuando me los encuentro con los míos puestos, los piropeo, les digo que son ojos muy cálidos; siempre que termino de decirlo, los beso y me voy pensando en ellos. Hasta que vuelvo a buscarlos, o simplemente los encuentro junto a mi, como custodiándome, como si quisieran hacerme creer que vos todavía andas por acá, como si quisieran hacerme creer que no te olvidé. Ya no les creo nada, son solo ojos presumidos, solo me acerco a ellos cuando tienen alguna utilidad, de lo contrario prefiero el exilio. Tus partes, o solo las que recuerdo, cuelgan a mi alrededor, entre otras partes, que no son tuyas, tampoco mías, son otras que también robé. A tu boca la besaría en cada uno de mis recorridos, recorridos lentos hacia otras partes, unos brazos que encontré, unos brazos que robé. En mi trinchera, pero sin olvido, están tus manos, entre bocas que robé por piedad, una cortesía de mi parte para los que no me mostraron alguna utilidad. Con tus manos me divertí, también me escondí, pero demasiado abajo, me llegó a dar fobia salir de allí, su utilidad se hizo necesidad, y la necesidad jamás será servidumbre. Por eso mejor dejarlas en el sótano, hay que protegerse de la protección ajena, te hace creer que vos solo no podes. Temblando paso por tu cuello, está en cada esquina de la habitación de mis tentaciones, tiemblo porque siento miedo de mis tentaciones, me suenan a juegos de poder, los reconozco y les temo. En la habitación de mis tentaciones, todas las partes robadas que cuelgan ahí son perfectamente suaves, hermosas, delicadas, partes que tanto me gusta lamer. Hace un tiempo voy una vez por semana a ese paraíso, los jueves paso a oler una delicia, una sangre violenta que me encanta beber. Me estuve entreteniendo tanto emborrachándome con esa bebida ardiente, que olvidé que no te quería olvidar, o quizás olvidé que te quería esperar. Una última confesión, la última verdad: aunque me divierta, tiemble, sienta, beba, sufra, sonría, vuele, huela, salte, salga, vuelva, grite, parezca, escape, entre tus partes colgadas, entre mis pertenencias robadas… solo espero al hijo de mi soledad.
Nunca seremos libres
Entre la sangre de mis sueños acolchonados, mis alas negras quedaron por el piso, un cuervo de alas mojadas me volví. Pecados sin culpas cayendo sobre mi lomo, como un pasado, como el fin del vuelo. Victima sin asesino ni ladrón, mendigando calmantes, escupiendo a la piedad, sigo siendo victima aunque ya no sé de qué. Negando el perdón, existe el delito, sigo sin encontrar la paz que implica culpar y castigar, he olvidado responsabilizar al exterior. Alimenté tus bestias solo porque son tus virtudes, solo porque son tuyas, solo por respeto. Como un personaje de cartón volteado por un débil soplido, siempre engañando al enemigo, perdiendo el tiempo en disfraces, como una roca debí continuar siendo. Quiero volver a ser un cuervo negro de garras cizañeras para atacar antes de temer. Pasaré largos ratos en la oscuridad y el silencio, un autismo sanador me dará el tiempo necesario, un autismo sanador congelará el incendio y quemará el derrumbe. Otra vez mi soledad me interroga por despecho, tan irónica me pregunta porqué la abandoné, tan inteligente me asegura que muy mal elegí. Sus caricias son heladas pero sus soplidos fríos me refugian del engaño y los teatros de lograr imposibles, de creerse dignos de abandonarla, de confiar que ya no estamos solos. Habiendo caminado entre la bazofia de las mentiras, hubiera preferido seguir en el ataúd a sentirme agitada de tanto pulso, de tanta electricidad. Mis peores modales se sienten defraudados, solo quedó mi esencia de niña lastimada por sus propias ilusiones de dejar de serlo.
Será Mejor Así.
Enfrentados

Han ido girando lentamente, encimándose unas a otras, todas a su tiempo, moviéndose a favor de esta simbiosis de lejanía, las piezas del mundo se han acomodado para nosotros. Como si el azar haya ido besando cada minuto, cada paso mío por el mismo recorrido hasta tu puerta, cada camino de tus pupilas hasta las mías, cada sonrisa que nos recupero la alegría, una nueva risa. Como si el azar hubiese acariciado esta partida, como si el azar nos haya enfrentado los cuerpos. Las esquinas fueron haciéndonos doblar, el viento fue soplando para esta dirección, cada una de las jugadas, cada silencio y cada pausa. Los desencuentros necesarios, cada uno de nuestros actos desencadenaron a nuestro hoy, hay un hoy nuestro, hay un hoy y hay un nuestro gracias al complot de nuestras ganas. Rebobinando los capítulos, como despegándonos de nosotros mismos para verlos actuar de espectadores, uno puede percibir cómo es que todo sucedió para que ayer desencadene un mañana, como hoy producirá ahora tu insinuante sonrisa. Puedo ver mi imagen, una de silencio, como de reflexión, como una imagen calma producida por una batalla de pensamientos alborotando las voces interiores, haciéndose escuchar, una imagen que hoy puede ser que se repita, pero muy distinta será lo que desencadene. Porque cada movimiento es el indicado, en el minuto exacto donde debía realizarse, un desplegar a la hora justa, un despertar a tiempo. Seguir sin darse cuenta cómo es que vamos manobrando la dirección para donde queremos, sin notar que el azar esta a favor de nuestra elección. Es necesario conocer nuestra voluntad para asegurarnos el poder de elegir y mandar. Perfecta sensación de sentarse a mirar en el aire partes de una historia teniendo ganas de un “otra vez”, tranquilidad de no sentir arrepentimiento por haber entrado aun sin saber si era la mejor de las puertas abiertas. Calida corriente que se transporta por la sangre al pasear por fotografías mentales de una trama que fuimos eligiendo, siempre sin obligación de compra, hoy tenemos una colección de satisfacciones y tranquilidades brindadas por estar donde se quiere. Sin calcular, sin prevenir, el mundo se organiza, sin confesarlo se han ensamblado donde debían las células del universo, una buena señal de lo bien que encajamos.
27.1.08
FIEL
Llevándome Lo Que Me Pertenece

Mis raíces quedaran acá, en cada una de mis huellas, tatuadas en sus pasados, escarbaran con el paso del tiempo, mas profundo, mas permanente, mas indelebles. Me quedaré dividida entre partículas que dejaron las malvadas sonrisas flotando entre las de hoy. Anclaré mi presencia entre los que me hicieron bien, estancaré los más tormentosos recuerdos en los que me hicieron mal, sin venganza pero punzante al fin. Sola o entre actuaciones amateurs de reuniones al anochecer sonriendo contaré lo que no quiero dejar de volver a respirar, sintiendo otra vez al viento del lugar donde todo empezó, atravesando el tubo del tiempo a toda velocidad. Esperaré sus visitas, ansiosa festejaré sus llegadas, prepararé mis sentidos para amurallar las sensaciones de nuevas carcajadas revestidas con ironía. Volveré en cada fiesta de pasados compartidos para renovarlo en cada presente encuentro. Palpitarán mis rastros en esas tierras fértiles que me ayudaron a hacer llover, que me eligieron para ser una más a sembrar, aunque ahora elija la soledad siempre estarán en mis horas de tormenta. Será triste el darme cuenta que viví momentos inexistentes, pero reemplazaré el dolor combinando descubrimientos con soltura y algunas pizcas de experiencia, empezando de nuevo, llevándome conmigo lo que es merecedor de acompañarme. Muñecas de telas livianas, con botones como ojos, souvenires que recuerdan agasajos y festivales de fin de semana, de risas y trasnoches, de melodías contagiosas, de carcajadas electrizadas. Siempre me van a hacer falta, solo para que salga a buscar, no quiero esperar su atención, seré quien vaya por ayuda, sin perseguir, solo invitando. Quiero recorrer las nuevas calles pensando en mezclarlas con las que ya pise, agregarles mi infancia y crear nuevos caminos, para hacer caminatas creativas. Amores rotos se convertirán en fantasías de reencuentros, silencios interrumpidos por profundos suspiros, del filo entre los músculos, serán ahora llamados gritos en el viento, y terminarán en ese sonido de la brisa que nos avisa que alguien nos está pensando. Me voy, nunca volveré, jamás estaré ausente, y desde mañana siempre los tendré.
21.1.08
20.1.08
Ni prometo ni permito
No me des el poder de castigarte
esta vez no quiero lastimar
estás a tiempo de escapar
de las garras de mi locura
busco súbditos que me quieran adorar
no te vayas a arrodillar
porque me apodero de tu libertad
y no me permitas volver
no te duermas, no te engañes
no te dejes atrapar
y a cualquiera engaño
para que me sepa actuar
que solo a mi me necesita
vos todavía podrías escapar.
que nada me tendrías que creer
solo sé pensar con mi instinto irracional.
mis pasiones son rígidas cadenas
no confieses que a ellas te querés entregar
mi devoción sabe volverse una tipa obsesiva
y mis actos de entrega se visten de paranoia
puedo revelarme si me actúan mal
el papel que vine a mirar
por miedo a que se quieran esfumar
llevando mi trono colgando atrás
esta vez regalo una advertencia:
conmigo siempre se termina por enfermar
y no te olvides que mi adicción
se llama “tiranía”
si encuentro en mis manos

(noten las variaciones de las letras, ellas tienen vida propia)
16.1.08
Bandeja de Entrada (0)

Vacío, inestabilidad y una densa sensación de haber vuelto al punto de partida. Silencios que gritan pidiendo que esa perdida mirada vuelva a detenerse en nuestra dirección, que esa flecha vuelva a buscar nuestros órganos, una delicia que se ha escapado. Un mental eterno momento donde la sensación de Necesidad, eso que es lo único que logra quebrantar y empujar del trono a la independencia, eso que algunos llaman decisión propia, habiendo algunos otros que prefieren llamar Poder Sobre/De Sí Mismo, como sea, todo eso queda tirado sobre el asfalto y la Necesidad se ríe a un costado, en cuclillas, ironizando al malroto desde el cordón mientras que apoya su cara sobre sus rodillas.
Doloroso y placentero es el darse cuenta que nuestra libertad se ha ido. Por unos largos días no nos haremos cargo de nosotros mismos, le entregamos nuestro ser a cualquiera que se cruce en el tiempo indicado y dejamos que tome las decisiones sobre nuestras vidas, esas que nos cansan tanto cuando las vidas son nuestras porque andamos en libertad.
Pero el pozo oscuro todavía no ha llegado solo estamos cayendo al vacío , todavía falta el percibir, por fin, el fin.
¿Cuál es el fin?. El fin total de la oscuridad, el terrible golpe, la fractura interior llega cuando entregamos el mando y lo desprecian, o peor aún, cuando no notan que los hemos entregado. La respuesta negativa, esa que duele eternamente (en aquel mental momento) de entregar nuestra libertad y que NO nos devuelvan con la suya.
Simplemente porque nos quedamos sin nada sobre donde ejercer nuestro poder, perdimos nuestras vidas y no nos devolvieron otra a cambio. Ese es el fin.
Perdidos nos arrastramos a voluntad del que ahora aplica su voluntad sobre nuestros arrastrados cuerpos perdidos. Vacío absoluto, tormenta de sensaciones, una nube de humo tóxico para lo sentimental, y pérdida de todo, eso que el suicida dice que le han robado: las ganas de estar vivo.
Todo eso en un momento denso donde la Necesidad De Otro golpea y tortura, nuestra vida bajo nuestro mando agoniza, y solo sentimos la angustia que nos devora las entrañas al darnos cuenta que volvimos a sentir La Indiferencia. La Indiferencia de aquello que tiene en sus manos nuestras vidas y no le interesa es el golpe del fin del pozo. La Indiferencia es el fin.
10.1.08
Matandonos en pos de la vida.

Tengo un amuleto que aún tirada y lastimada me arrastra al ring, me grita que esté de pie ante el nuevo round y me avisa que hasta el próximo golpe tengo tiempo para levantarme.
Un especial amuleto enemigo que prefiere empujarme a bajar al ruedo, habiéndome incitado a afilar mi espada en sus debilidades, asegurándose de que yo sepa atravesar bien profundo a cuanto toro se me cruce.
Ha visto mi espectro flotando en la muchedumbre, lo mejor que pudo haber hecho fue lo que hizo: escupirme la verdad, que mi carne es demasiado humana para alimentar a los “divinos negadores”.
Me obliga a dejar de montar el teatro de la felicidad, no me hace chocar, me muestra que ya lo hice, porque así se percibe más, solo aprendemos dándonos cuenta que todo pasó sin habernos dado cuenta.
Un amuleto que no da suerte porque eso es para los que la necesitan, para los cobardes y para los que nunca sabrán construir sus propias armas.
Le pego gritos señaladores de sus fracasos, él disfruta sufriendo cuando le quito las vendas de los ojos, siempre me gusta hallarlo en temporadas donde se encuentra perdido y completamente vacío de certezas.
Mi amuleto sabe de mis armas pero no me las pide prestadas porque prefiere que las use contra él, sabe bien que es lo mejor que tengo, y es lo único merecedor de brindarle.
Me hace recordar que jamás manejaremos nuestras vidas, pero que tampoco es digno entregarle el mando a otro, nunca nadie se lo merecerá.
Un amuleto que digo que es mío pero que no pertenece, eligió la libertad de saber que siempre de algo dependerá, esa es su fórmula para pelear por ganarse su tan ansiada trasgresión.
Sabe hacerme pulir la artillería y preparar las pociones venenosas para que me fusile o intoxique si me freno en la plaza de los necios y cobardes.
Este amuleto quiere vivir otra vida conservando su identidad perdida, no le gusta la luz del día pero tampoco se deja guardar en el bolsillo.
Nuestros encuentros son en campos silenciados, nuestras charlas son debates, nuestro lenguaje son las equivocaciones y nuestros chistes son discusiones.
No me brinda caricias ni piropos baratos porque detestamos la compasión, nos negamos favores, desnudamos nuestros egoísmos porque nos gusta la guerra y nacimos para las batallas
Es el enemigo más cruel que encontré, su hobbie es contradecirme, mostrarme qué equivocada estoy, cuánto me falta para superarme, y qué lejos estoy de salir del barro de la comodidad.
Con su apariencia de oscuridad este amuleto sueña ser el héroe muerto de generaciones por venir, todavía me pregunto si a eso se debe el misterio que emana su detallista y minuciosa mirada.
Así nos castigamos, así nos fortalecemos, porque este amuleto no tiene piedad, porque es el único enemigo que haré feliz cuando muera por vivir desencadenada.2.1.08
N O H A S I D O T A N T O
El Desencuentro Necesario
No te perseguí, te tenté.
No te obligué, te invité.
No te anclé, te consentí la mutua conexión.
No te até, te intenté liberar.
No te traté con indiferencia, te cuidé de mi paranoia.

No te apuré, te permití tus tiempos.
No te culpé, te dejé elegir.
No te castigué, te defendí de mi venganza.
No te entendí, te regalé silencios.
No te engañé, te mostré quién intento ser.
No te presioné, te solté a tu propia responsabilidad.
No te dejé solo, te acompañé en mi soledad.
No te esquivé, te protegí de mis caprichos.
No te subyugué, te incité a la libertad.
No te ofrecí quedarte conmigo, te dediqué mi nostalgia.
No te permití, te hablé de mis límites.
No te arrastré, te ofrecí seguirme.
No te enfermé, te transmití mi tambaleo.
No te encandené, te arrojé a tu destino.
No te responsabilicé, te obsequié ratos de alivio.
No te cegué, te empujé a la sinceridad.
No te reclamé, te agasajé con fidelidad voluntaria.
No te vigilé, te dediqué mi investigación.
No te alejé, te advertí de mi partida.
No te pedí, te acepté.
No te exigí, te di.
No te apropié, te hice un lugar en mí.
No te eché, te permití el escape.
No te necesito, te extraño.
No te espero y te sigo buscando.
No te doy la espalda, solo dudo por miedo a contaminarte.
27.12.07
Palpitando
Vivir para crear
Crear para vivir
Vivir para crecer
Crecer para morir
Morir para renacer
Renacer para descubrir
Descubrir para crear
Crear para renacer
Renacer para sentir
Sentir para morir
Morir para descubrir
Descubrir para pensar
Pensar para morir
Morir para sentir
Y vivir sintiendo
Para seguir creando...
24.12.07
Unos recuerdos muertos
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Golpes de realidad, escapes ineficaces, soluciones tardantes, ansiedad de libertad, rumbos desaparecidos, confusiones reinantes, gritos presionados, más y más golpes. Con palabras todo estalló. Caí lejos y lastimada. Lejos. Lejos. Muy lejos del egoísmo ciego, lejos de la violencia sin censura, lejos de la cruda penumbra de la infancia en soledad. Horas, días, horas, años, horas, meses, horas de pensar cómo contraatacar, sabiendo que no había ganado, pero tampoco había huido. Indelebles y sagradas cicatrices que señalan el rumbo contrario, el espacio donde se encadenan los milagros, el negro paisaje de pertenecer al suelo, cicatrices que prohíben olvidar de donde vengo, indicando dónde dejar de regresar.
En la distancia presiento que no enfrento, solo miro mis moretones, preocupada por mantener cortantes mis palabras para cuando las tenga que hundir en pieles venenosas, aunque no sean del verdadero enemigo, es su culpa que entre en relación. Sonrío y grito: “que bueno que todo estalló!”
23.12.07
Al pozo no vuelvo.

No debo dejar de obligarme a exigirte que no compliques mi existencia, que no me permita dejarme hundir en ese hoyo oscuro de la espera desesperada que tanto tiempo me mantuvo paranoica. Lo importante sigue siendo no mentirnos ni engañarnos con lo que somos, por eso es que tanto asusta saber que querés más de lo que te muestro creyendo y confiando que te vas a largar. Sorprende y aterroriza cada vez que sin pretenderlo te echo, o te invito sutilmente, y sin quererlo, a que te retires de esta historia, y más te gusta quedarte, y más me gusta que te quieras quedar habiendo oído lo peor. Sigo porque confío que esta vez me enamoraré de mí misma, freno porque no quiero perder la calma, porque no me quiero apurar, porque no quiero correr aunque sienta la necesidad de huir, y dudo porque las brazas se apagaron, y el nuevo fuego está creciendo, continua vigilancia para que no se convierta en incendio interior. Reconocí muy rápido lo que puede implicar mantenerme cerca de quien me da lo que me complementa, pero la conexión es nueva, mi cambio está de estreno, mi pasado ya es experiencia, y esta sensación nunca antes me apuró. Evito a cada momento el abrumar, el asfixio, los forcejeos, las insistencias, y las restricciones, esquivo las imposiciones y valoro al deseo, prefiero la sorpresa, la elijo junto con lo que no me lastima. Inevitable, por el contrario, es escuchar que algo golpea la puerta de mi escondite, me empezó a pedir permiso, y si pronto no me decido va a entrar de manera brutal. Mi duda y mis preguntas comenzaron a pisar un poquito más firme, fue en el instante que percibí que te habías olvidado de mi carne, y solo buscabas la atención de mis pupilas. Sé que es el momento, sé que es el espacio, sé que sos el personaje que necesitaba para esta nueva obra de mi teatro, pero intuyo que pronto dejará de ser nuestro tiempo, que violaremos nuestros límites sensitivos, que buscaremos poseernos, usurparás el timón de mi vida, y que dejaré de ser yo para poder ahuyentarte. Me aterra porque no me resultó liviano dejar el vicio, pero me tienta este nuevo placer, pareciera distinto al nocivo, y se siente tan adictivo como el dolor. No quiero que nos destruyamos, no quiero que ese sea el precio de compartirnos parte del camino, creo poder ingeniarme una nueva fórmula, pero si falla este será el final, y el principio de la infinita repetición. Si el golpe de la puerta no sonase tan cerca, si me siguiese tentando solo con tu cuerpo, si no estuviese sintiendo que diste un paso más cuando te lo propuse sin pensarlo, si no encajaríamos tanto, no tendría de qué preocuparme, pero tampoco tendría por qué escribir.
9.12.07
Continuo

Dejarme llevar un poco no me va a hacer nada mal, si lo que quiero es no dejar de ser, nada malo me puede pasar. Abriendo los brazos, tirándome a caer. Olvidé razones que tenía para correr, no me quiero lastimar, prefiero no hacerme un mal. Sensible y liviana, respirando libertad. Nunca vacía la sonrisa, pero siempre pesando algún adiós. Todavía me tiento con este salado principio, aunque me recuerde agrios finales. Sin escribir nombres en perpetuos cuadernos, sin preguntarle al cosmos si complotara para que lo encuentre, tengo ganas de volver a jugar. No me sale más el verbo amar, me suena a amarrar, mezclando autoridad con responsabilidad, no me gusta forzarme a aceptar. Una nueva vez, lejos de la primera, siempre por llegar. Un poco más, y un escalón más abajo, quiero ver cuan alto se puede estar. Otra vez lo voy a dejar pasar, una vez dejarme atravesar, enlazando hasta la profundidad, incluida también. Ya sé que con un “basta” vamos a terminar, no creo poderlo evitar, pero hasta que llegue te invito a disfrutar, respirar, mirar y pasar. A donde vamos quizás pronto lo averiguaremos, mejor sabe el no saber por dónde tendremos que pisar. No voy a gritarle para que vuelva a la cucha, voy a acariciarle el lomo, y con una palmadita, desabrocharle el collar, disfrutando verlo escapar. Nuevamente la cuenta regresiva para volver a empezar.












