No te perseguí, te tenté.
No te obligué, te invité.
No te anclé, te consentí la mutua conexión.
No te até, te intenté liberar.
No te traté con indiferencia, te cuidé de mi paranoia.

No te apuré, te permití tus tiempos.
No te culpé, te dejé elegir.
No te castigué, te defendí de mi venganza.
No te entendí, te regalé silencios.
No te engañé, te mostré quién intento ser.
No te presioné, te solté a tu propia responsabilidad.
No te dejé solo, te acompañé en mi soledad.
No te esquivé, te protegí de mis caprichos.
No te subyugué, te incité a la libertad.
No te ofrecí quedarte conmigo, te dediqué mi nostalgia.
No te permití, te hablé de mis límites.
No te arrastré, te ofrecí seguirme.
No te enfermé, te transmití mi tambaleo.
No te encandené, te arrojé a tu destino.
No te responsabilicé, te obsequié ratos de alivio.
No te cegué, te empujé a la sinceridad.
No te reclamé, te agasajé con fidelidad voluntaria.
No te vigilé, te dediqué mi investigación.
No te alejé, te advertí de mi partida.
No te pedí, te acepté.
No te exigí, te di.
No te apropié, te hice un lugar en mí.
No te eché, te permití el escape.
No te necesito, te extraño.
No te espero y te sigo buscando.
No te doy la espalda, solo dudo por miedo a contaminarte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario