3.12.07

Te Doy Un Yo A Cambio De Un Logrado


Yo no existo, ¿entendés?. No importa lo que yo te diga que soy, no me creas salvo que te des cuenta que te estoy mintiendo, porque esa es mi verdad: mentirte. Si no te tomo sentite afortunado, alguien esta mañana eligió no engañarte. Con cada una de mis fallas conocerás mis logros. Yo no puedo más que defenderme negándolos y mitiéndome que existe aún el trono desde el cual sigo mis propios mandatos. Agradecé que aún no siempre reconozco aquello de lo que nada sé, de lo contrario me entusiasmaría tanto con vos que ya no estarías a salvo. Te regalo mi más pulido disfraz porque sé que será fácil para vos darte cuenta de cómo te engaño. Y ni con eso alcanza. Es que me resulta tan complicado esperar a que unas y reconstruyas mis equivocaciones (Yo soy impaciente y caprichosamente ansiosa) para poder elegirme o dejarme seguir viaje en esta eterna búsqueda de aquella fantástica completud fanática. Muy agrio sería para mi orgullo perder tiempo quitándome los muchos vestidos. A pesar de todo ello debo confesarte jamás haber visto tan perfecto ingenio esperando por mi desnudez, deseando el olor de mis disfraces encendidos. Lo que no te diré es que por más desnuda creas verme, llevo la mentira en la piel y más atrás. Tranquilo, todo funcionará como quieras mientras yo pueda actuar el papel que pidieras. Solo tendremos problemas cuando vos ya no quieras pedir, y yo no quiera actuar. Cuando vos des cuenta de que lo que querés no es lo que pedís y yo no sepa qué actuar, y el final será cuando vos dejes de mirar y yo ya no me deje desnudar. Adelante mi dorado compañero, que estamos acá para insistir, para negar que siempre vamos a pedir y nunca dejaremos de actuar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

You write very well.