Hoy pensé que tu espectro me acechaba como un tigre con ganas de mi dichoso presente (“la dicha no es una cosa alegre”). Hasta que pude dar cuenta que no sos más que mi propia sombra. Entonces, con tranquilidad y muy despacito cerré la puerta, apreté los labios y le hice una mueca irónica a tu imagen, que no es mas que una fea copia de la mía. Esa vida pasada que se quiere entrometer en mi soledad (bendita y sabia soledad!). Recordé qué fácil y cómodo era putear la rutina y abastecerme con lo que veía. Extrañé nuestras risas y sonreí pensando en nuestra ingenua vulgaridad. Debería disculparme por mi hostilidad, pero así tendrías un lugar que no QUIERO ocupar, y vos no sos digna de reemplazar. Mi imagen es despreciable y vergonzante, pero me pertenece, porque yo fui su mentora. Vulgar si, copia no. Creerás que esto es una batalla para conseguir tu rendición, equivocada estas, esto es contra mi pasado, que vale mas que lo poco que llegarás a hacer y ser después de mucho andar, siempre terminarás cayendo, ocultándote entre mis sombras. Sos parte de la masa falsificante de personalidad. Por mas estudiados tengas mis pasos, no podrías jamás sentir lo que he pisado, será perdida de tiempo para tu lento cerebro. No quiero tu perdón, ni tu reconocimiento, no quiero mi imagen entrometiéndose en mi abstracción, no quiero mi pasado (aunque me da la altura para reconocerlo). No quiero mi vieja concretud, pero tampoco te la regalaré, es mía, despreciablemente mía y no te da la talla para sostenerla. Mucho menos para morir por ella. Mucho menos para renacer por más. Así fue que gritándole todo esto a tu fantasma le patee la cara, y me volví a sentir nuevamente única.
18.11.07
Vous Avez
Hoy pensé que tu espectro me acechaba como un tigre con ganas de mi dichoso presente (“la dicha no es una cosa alegre”). Hasta que pude dar cuenta que no sos más que mi propia sombra. Entonces, con tranquilidad y muy despacito cerré la puerta, apreté los labios y le hice una mueca irónica a tu imagen, que no es mas que una fea copia de la mía. Esa vida pasada que se quiere entrometer en mi soledad (bendita y sabia soledad!). Recordé qué fácil y cómodo era putear la rutina y abastecerme con lo que veía. Extrañé nuestras risas y sonreí pensando en nuestra ingenua vulgaridad. Debería disculparme por mi hostilidad, pero así tendrías un lugar que no QUIERO ocupar, y vos no sos digna de reemplazar. Mi imagen es despreciable y vergonzante, pero me pertenece, porque yo fui su mentora. Vulgar si, copia no. Creerás que esto es una batalla para conseguir tu rendición, equivocada estas, esto es contra mi pasado, que vale mas que lo poco que llegarás a hacer y ser después de mucho andar, siempre terminarás cayendo, ocultándote entre mis sombras. Sos parte de la masa falsificante de personalidad. Por mas estudiados tengas mis pasos, no podrías jamás sentir lo que he pisado, será perdida de tiempo para tu lento cerebro. No quiero tu perdón, ni tu reconocimiento, no quiero mi imagen entrometiéndose en mi abstracción, no quiero mi pasado (aunque me da la altura para reconocerlo). No quiero mi vieja concretud, pero tampoco te la regalaré, es mía, despreciablemente mía y no te da la talla para sostenerla. Mucho menos para morir por ella. Mucho menos para renacer por más. Así fue que gritándole todo esto a tu fantasma le patee la cara, y me volví a sentir nuevamente única.
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