18.7.10

El mito del dueño




Si detuvieras tu muestra de poder y completud, si fueras capaz de bajar tu escudo, mostrarte desnuda, quizás despierte en el otro las ganas de ser algo para vos. No se trata de que te hayan abandonado, la cuestión es que nunca los has dejado acompañarte, tu magistral presencia les ha hecho creer que nunca les has pertenecido, que si un dueño existe, es imposible de competencia, un amo con una impermeabilidad similar a la de un mito. Te preguntás por qué se fue, por qué no te conservó, cuando en realidad nunca has mostrado una pizca de vacío, ni un espacio donde habitarte, nada.


¿Y ahora? Ahora que entendés lo que estoy diciendo, aún habiendo analizado hasta el detalle de esta lógica inversa que te ha guiado todo este tiempo, aún habiendo hecho explícito lo implícito no sabés cómo evitarlo ni cómo salir. ¿De qué sirve todo esto? Si aún habiendo quedado tan claro conserva todo su poder, si esto no basta para quitarlo del puesto de mando, desde donde manda callarte y hacerlos callar. 








No hay comentarios.: